Un café con Xavi: sobre composición, historias y valentía

Un café con Elena: qué queda de un festival cuando se apagan las luces

Elena llega directa desde una reunión de producción y pide un café doble sin dudarlo. Lleva diez años coordinando la logística de festivales —horarios, backstages, catering, mil pequeñas crisis simultáneas— y accede a hablar, por una vez, no de los artistas sino de lo que queda cuando todos se han ido.

«La gente ve el cartel, las luces, el público saltando», dice, «pero un festival, para mí, es sobre todo un problema de tiempos. Cuadrar que el sonido esté listo cuando debe estarlo, que los camerinos no se solapen, que nadie se quede sin comer en toda la jornada. Nadie aplaude eso, y está bien que sea así, pero es lo que hace posible todo lo demás».

Le pregunto qué es lo primero que hace cuando el último artista termina su bis. «Respirar, dos segundos. Luego ya estoy pensando en el desmontaje». Cuenta que su momento favorito del festival entero no es ningún concierto, sino la madrugada del último día, cuando el recinto empieza a vaciarse y el equipo técnico desmonta en silencio lo que durante tres días fue el centro de la vida de miles de personas. «Ahí es cuando de verdad veo lo que hemos construido. Durante el festival estoy demasiado dentro del problema para verlo entero».

Hablamos de la sensación, tan común entre el público, de tristeza al volver a casa después de un festival. Elena la conoce bien, aunque desde el otro lado. «A mí me pasa también, aunque no lo esperaría. Después de meses preparando algo tan intenso, verlo desaparecer en cuestión de horas —las vallas, los escenarios, todo— deja una sensación muy parecida al duelo. Construimos un lugar que existe solo unos días al año y que luego vuelve a ser un simple descampado».

Le pregunto si alguna vez ha pensado en dejarlo. «Cada año, sobre la hora quince sin dormir. Y luego llega el primer acorde del primer concierto y se me olvida por completo». Se termina el café, mira el reloj —siempre el reloj— y se disculpa: tiene una llamada sobre el festival del año que viene. Todavía no ha terminado de recoger este, y ya está pensando en el siguiente.