Mi vida de gira

Valladolid de nuestra mano (Coti)

Hace casi nueve años que sigo a Coti —ya lo conté aquí— y aunque, últimamente, no le veo tanto como me gustaría, siempre es un lujo poder disfrutar de sus conciertos y de las «reuniones multitudinarias» que organizamos, que es la mayor ventaja de que en los últimos años no toque tanto en España: que siempre formamos una buena panda para ir a verle. Y es que, después de tantos años, somos como una gran familia.

Coti en concierto en Valladolid

 

El pasado año 2012, pude ver al músico argentino en cinco ocasiones, más de las que me esperaba. La primera de todas tuvo lugar cerca de Príncipe Pío —Madrid— el 8 de julio del citado año, con motivo de la grabación de un programa de Cadena 100: «De cerca», presentado por Javi Nieves. De aquel día recuerdo lo mucho que me reí con las intervenciones de mi querida Patri, cotilla de pro. Se trataba de una entrevista, contando con la participación activa del público y la interpretación, por parte de Coti, de varios temas en formato acústico.

Sólo once días después, volvimos a disfrutar de la música de Roberto Fidel Ernesto Sorokin Espasa —sí, sí—, también en Madrid, esta vez en el Hard Rock Café. El programa que se grababa en esta ocasión era A solas, de Sol Música. Fue un breve recital de aproximadamente diez canciones, en la planta baja del famoso edificio, ubicado en la plaza Colón. Estábamos, efectivamente, a solas: Coti, su guitarra y nosotros, sentados en el suelo. Creo que fue la primera vez que disfruté en directo de la canción Luz de día, una de mis favoritas de todas las composiciones del rosarino.

La tercera vez que lo vimos en 2012 ya la relaté aquí, fue el concierto en la plaza Mayor de Valladolid el 7 de septiembre. Disfrutamos muchísimo de poder volver a juntarnos, y es que los conciertos en la ciudad castellano-leonesa se están convirtiendo en una tradición anual —luego sabrás por qué—.

Coti en Abierto hasta las 2

 

Tres días más tarde, fuimos a verle al programa de RNE Abierto hasta las 2 —que me encanta—. Nos reímos muchísimo, especialmente con Dani Rovira y Quequé, con los que es casi imposible no hacerlo. Si quieres escuchar el audio, está aquí. De este programa me gustó, sobre todo, la interpretación, por parte de Coti, de París de tu mano, un tanguito que había compuesto para una película y del que yo no tenía noticia alguna. Me parece una canción preciosa —te dejo un vídeo al final—.

La cita que llevábamos tiempo esperando era la del 28 de noviembre en la sala Joy Eslava —Madrid—. Fue un concierto precioso. Lo viví sentada porque, mientras esperábamos a que empezara el espectáculo, me senté en uno de los altavoces que estaban pegados al escenario por el lado frontal de éste, cuya altura era sensiblemente mayor que la de aquéllos. Cuando empezaron a salir los chicos, nadie vino a decirme que me bajara, por lo que me giré y metí las piernas debajo del escenario. Tras el concierto, no tardamos en irnos a casa —era miércoles—, pero disfrutamos muchísimo de otra puesta en escena genial del protagonista de este post, acompañado por los Matías, Marce y Nico.

Desde entonces, no les he vuelto a ver, pero el cariño de los «radicales de primera hora», como Coti nos ha llamado alguna vez, sigue presente, a pesar del tiempo y la distancia. Y nos ha vuelto a sorprender, pues parece que este año le vamos a ver antes de lo que pensábamos. De momento, el 3 de mayo en Ciudad Real y al día siguiente en Valladolid —cómo no—.

Ya contaré mi fin de semana cotilla. Por ahora, te dejo el vídeo que prometí unos párrafos más arriba:

 

 

Nos vemos on the road.
Feliz finde. =)

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