Mi vida de gira

Recopilatorio «conciertil»: resumen de conciertos

Vuelvo a medias de mis vacaciones para ponerme al día con los conciertos que te debo, que ya sabes que son: el de Andrés Suárez en Galileo Galilei, de Coti en Tetuán y de Lagarto Amarillo y Funambulista en Leganés. Todos en Madrid (provincia, al menos). En el siguiente post, ya saldremos de gira. ¿Te quedas conmigo?

Recopilatorio conciertil: Andrés Suárez en concierto acústico en Galileo Galilei

 

Estoy de vuelta, pero no del todo. De hecho, mientras estás leyendo esto, yo seguramente esté en el norte, descansando y desconectando de todo, aunque si me sigues un poco la pista por las redes (que nunca sociales), te habrás dado cuenta de que, en realidad, nunca me voy del todo. A mi vuelta definitiva, te contaré de mis vacaciones y de los conciertos a los que he ido/iré. Pero, antes, te debo unos cuantos. En esta ocasión, he decidido hacer un ‘post recopilatorio’ y escribir un poquito de cada uno. Recapitulando, hablaré de Andrés Suárez en Galileo Galilei, Coti en Tetuán y Lagarto Amarillo y Funambulista en Leganés.

 

Andrés Suárez vuelve a casa para presentar Mi Pequeña Historia

Andrés Suárez tocó en acústico, él solo con su guitarra, el pasado 25 de junio en Galileo Galilei . Fue su primer concierto en Madrid, enmarcado dentro de la gira de presentación de su último disco, Mi Pequeña Historia. Ya te adelantaba en el post anterior que fue un concierto muy especial para mí, el único por el que me fui antes de clase para poder vivirlo enterito. Y lo fue tanto porque la primera vez que vi al gallego en directo fue en esa misma sala hace ahora tres años y medio. Además, ya sabes que le tengo un cariño especial a la Galileo, que la llamo ‘casa’. Y al de Pantín también, por supuesto.

Fue muy emocionante escuchar canciones sólo con el sonido de su voz y de las cuerdas de su ajada guitarra, tal cual habían nacido, como el propio Suárez afirma. Su pequeña historia me llegó hasta lo más hondo. Difieren enormemente los conciertos en acústico y en eléctrico y no podría escoger sólo uno de ellos, aunque en ese ‘debate’ ya me meteré de lleno cuando te cuente los conciertos que tendrán lugar los próximos 19 y 20 de agosto en el Náutico de San Vicente do Mar (O Grove, Pontevedra), donde los viviré uno detrás de otro.

 

 

Volviendo a casa, el de la Galileo Galilei fue un concierto mágico. El silencio del público expectante, tan poco común en los conciertos del gallego, colmó la noche de un halo de intimidad casi inaudito. Cantábamos bajito. Quinientas voces sonaban bajito. Acompañábamos a Andrés sin restarle protagonismo. Salvo cuando él se callaba y nos dejaba cantar, entonces subíamos el volumen (sólo un poco) para que la música nunca dejara de sonar en la mítica sala madrileña.

Es inútil tratar de describir la hermosura del concierto con palabras, es mejor que lo veas para hacerte una ligera idea en dos dimensiones de lo que fue. En esta lista de reproducción de mi canal de YouTube encontrarás todos los vídeos de aquella noche hermosa y mágica en que convergieron Andrés Suárez, Mi Pequeña Historia y 500 almas emocionadas. Arriba te dejé un pequeño resumen de lo que fue.

Por destacar algún momento de la noche, entre tantos, diré que me emocioné especialmente, lloré como hacía mucho que no lo hacía, con Una noche de verano, que en acústico me mata, y Benijo, completamente al aire, sin ningún tipo de amplificación. Tal era el silencio de la sala y tal es la potencia de la voz de Andrés Suárez, que no le hizo falta un micro para encogernos el corazón con los versos de tan preciosa canción. También se me escaparon unas lágrimas con Te doy media noche, y también con Necesitaba un vals para olvidarte, pero eso es otro cantar.

Pero no, no puedo elegir sólo un puñado de canciones, lo siento. Si pienso en 6 + 4Te va a pasar, Clasificados, Pequeña historia de Marina… Yo que tú me los vería todos. 😉

Música aparte, me quedo con uno de los momentos más especiales que he vivido en un concierto: cuando Andrés trajo a un invitado que había estado insistiéndole por Facebook durante mucho tiempo para que le dejara hacer aquella noche algo que nos dejaría a todos con la boca abierta para, acto seguido, estallar en aplausos y gritos de emoción, de alegría compartida e incontenible. Fue tan, pero tan emocionante compartir con Daniel Cortés y su novia, Esther, el momento en que aquél le pidió la mano a ésta… De nuevo, no hay palabras para expresarlo. Es cierto que en una Noche Sabinera ya presencié una pedida de mano, pero el discurso que dio Daniel antes y Andrés tocando el piano durante todo el proceso lo hicieron mucho más especial, si cabe. Mira y dime si no es para llorar (a mí se me saltaron las lágrimas):

 

Coti conquista la Remonta en Tetuán

Ya sabes que sigo a Coti desde hace más de once años y ya me perdí un concierto suyo el 11 de junio en la sala But de Madrid, por tener clase, así que esta vez, que me daba tiempo a llegar (el concierto empezaba a las 23h de un viernes), no me lo pensaba perder. Tenía una cita ineludible el 3 de julio en la plaza de la Remonta. Además, fue, durante los cinco meses que duró el master, el único fin de semana totalmente «conciertil» que disfruté, pues al día siguiente fui a otro concierto (¡doble!).

Reencontrarse con amigos siempre es un gusto, y más con amigos desde hace tanto tiempo. Además, fue la primera vez que escuché algunas canciones del último elepé del rosarino, Qué esperas. También fue un viaje al pasado, lleno de nostalgia, noches de verano al aire libre bailando, cantando, gritando hasta quedarnos sin voz. Son muchos conciertos y muchos años… Y por eso también el de Coti en la plaza de la Remonta de Tetuán (Madrid) fue muy emotivo. Ahora sólo espero que no quede mucho tiempo para volver a disfrutarlo en vivo.

 

 

Música en directo, guitarras, batería, teclados, voz… rock. Tardes y noches adolescentes. Foros. Amigos. Colas. Esperas. Música. No sustituyo, no, sigo sumando. =)

Vídeos que grabé del concierto.

 

Lagarto Amarillo y Funambulista en Leganés

Al día siguiente, 4 de julio, puse rumbo a Leganés (Madrid), donde tendría lugar un reencuentro, también muy esperado, con Lagarto Amarillo y Funambulista, grupos a los que hacía mucho tiempo que no veía en directo.

El concierto empezó, cuando el sol aún pegaba fuerte, con Nadye, un grupo que no conocía, pero que me gustó bastante, aunque son bastante más cañeros de lo que me esperaba. Había poca gente en el teatro Egaleo y yo esperaba que con las actuaciones posteriores, las sillas vacías se fueran ocupando, pero no fue así. Por tanto, fue un concierto bastante más íntimo de lo que me esperaba.

A pesar de los pocos asistentes, la tarde fue haciéndose noche llena de emociones y de fiesta y el público estuvo muy entregado durante todas las actuaciones.

Del concierto de Lagarto Amarillo me gustaría destacar el momento en que Pablo dedicó una canción a su hermano Jose, miembro del grupo, fallecido recientemente tras una larga lucha con una grave enfermedad. A Pablo se le quebró la voz mientras interpretaba la canción y yo no pude evitar empatizar con él y llorar, observándole, sintiéndole de lejos.

Sentí mucho la pérdida de José María, a quien echaremos mucho de menos, pero que siempre estará en cada uno de los conciertos y en cada uno de quienes le recordemos.

 

 

Y aunque no faltaron los momentos emotivos, también hubo espacio para el buen rollo y la positividad, tan característicos del grupo madrileño. Hoy es un claro ejemplo de ello. Cantamos, bailamos, lloramos… En fin, disfrutamos mucho.

Después de los ‘lagartos’, le llegó el turno a Funambulista. Diego y los suyos siguieron llenando el teatro Egaleo de canciones y de emociones. Desde la ternura de Bendita mi suerte hasta la tristeza de Sólo luz, pasando por la paradójica alegría que transmiten canciones como Y yo.

Fue tanta, tanta música y yo iba tan mal preparada, que no pude capturar todos los momentos que me habría gustado (todos). Pero por aquí te dejé algunos y puedes ver más, ya sabes, en «BeliTube». De hecho, haciendo clic aquí, verás la lista de reproducción con todas las canciones que filmé.

 

 

De la actuación de los murcianos, querría hacer hincapié el momento exacto en el que me quedé sin batería: antes de llegar al minuto de grabación de Hecho con tus sueños. No lo esperaba. ¿Cómo iba a esperar un villancico en pleno mes de julio? Pero ya lo dijo Diego, tendríamos que transportarnos en el espacio-tiempo y así, quizá, quitarnos un poco el calor, tan sofocante, de encima. Por motivos que no viene al caso explicar, lloré, sin pausa y sin consuelo, durante esta canción. Lo que menos me esperaba de este concierto doble era acabar derramando lágrimas y, ya ves, fue en el que más lloré.

Y por el momento es todo, nos vemos a la vuelta total de mis vacaciones con muchas más cosas que contar. Que nunca, nunca muera la música en vivo.

 

Felices vacaciones, feliz resto de verano.

B.

Deja un comentario