Mi vida de gira

Parar no está en mis planes (Coti)

Este fin de semana estuve en un concierto, pero antes de poder hacer una crónica, tengo que ponerme al día. Te pondré en contexto de cómo ha sido mi relación con la música de Coti en los últimos años. Concretamente, desde hace casi diez.

Parar no está en mis planes (Coti)

 

En 2003 ya había escuchado alguna canción de Coti, sobre todo porque a mí me gustaba mucho Calamaro. Y, claro, me llamó la atención la versión que ambos hicieron de Nada fue un error. Esta estupenda versión se encuentra en el primer disco, homónimo, del artista rosarino. También había visto los videoclips de Mis planes y Antes que ver el sol. Todas ellas de su disco Coti. Pero hasta un año después no me decidí a comprar los discos. En 2004, se editó Canciones Para Llevar, el segundo elepé del rosarino. Yo todavía no sabía que tenía dos álbumes, pero los singles de Bailemos y Otra vez terminaron por despertar mi curiosidad.

Un domingo, 16 de mayo, estaba aburrida en mi casa hasta que una amiga me escribió un sms que decía: «Estamos viendo a Coti en la Plaza Mayor, ¿te vienes?». Y ése fue el inicio de todo. Cuando llegué, aunque no sin cierta dificultad (tras perder un autobús y dos trenes), la plaza estaba abarrotada y estaba tocando Nek. Tras una canción, el argentino salió al escenario y tocó cuatro canciones; tres ya las conocía, la cuarta me enamoró. A día de hoy, sigue siendo mi favorita. Se llama No me arrepiento.

Cuatro días después, ya estaba registrada en el foro y me había comprado los dos discos. A mí siempre me ganaron los directos. Y, desde entonces, no he parado. En estos ocho años, Coti ha sacado cuatro discos más al mercado. También en estos ocho años, he ido a más de 30 conciertos (sin contar promos, entrevistas u otro tipo de eventos). Y ahora que ha vuelto con nuevo disco, después de unos años de descanso, y que yo tengo más disponibilidad para viajar, estoy muy contenta. Y dispuesta a que mi vida siga girando.

Lo mejor de «hacer gira» no es el concierto en sí, sino todo el mundo que lo envuelve. Me refiero a los viajes, las esperas y, sobre todo, la cantidad de gente que se conoce. Guardo los recuerdos de los conciertos de Coti, especialmente los de los primeros años, con muchísimo cariño. Fue la primera vez que empecé a moverme por mi cuenta y a querer repetir la emoción de los directos una y otra vez.

¡Feliz semana!
Nos vemos on the road,

B.

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