Mi vida de gira

Paco Ibáñez en el Teatro Nuevo Apolo

Y retomando mi vida bloguera, más que Mi vida de gira, hoy me toca hablar de otro concierto histórico: uno de los que dio Paco Ibáñez en el Teatro Nuevo Apolo, en su vuelta a los escenarios de la capital española. Un lujo haberlo vivido.

Paco Ibáñez en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid

 

Que sí, que este año va de conciertos históricos. No te digo nada, que esta misma noche voy a disfrutar por primera vez en directo de uno de mis amados e idolatrados Beatles. ¡Sí! Voy al concierto de Paul McCartney en el Vicente Calderón… pero eso ya te lo contaré cuando toque. Ahora vamos a lo que vamos.

Paco Ibáñez vuelve a Madrid con tres conciertos en el Teatro Nuevo Apolo

Mentiría si te dijera que me acuerdo de todas las canciones, de todos los poemas que cantó Paco Ibáñez la noche del pasado domingo 8 de mayo en el Teatro Nuevo Apolo. Lo que sí puedo aseverar rotundamente es que el concierto me encantó de principio a fin. Era el tercero en días consecutivos que daba Paco Ibáñez a su vuelta por los escenarios de Madrid. La emoción se palpaba en el ambiente y el protagonista de la noche no defraudó.

Lamento si no pude capturar en vídeo todos los momentos que me habría gustado, como suelo hacer. Lo cierto es que tenía a una señora sentada inmediatamente a mi derecha que no me dejó grabar porque le molestaba «la lucecita». ¡Y eso que sólo había hecho unas pocas fotos! La misma señora, antes del concierto, me dejó su libreto de transcripción de poemas (que yo no reclamé) para sacarle fotos y así facilitarme la documentación para escribir esta crónica. La misma señora, durante el intermedio que separaba las dos partes del concierto, me preguntó si me estaba gustando el espectáculo… cosas de la vida.

Total, que no grabé. Y mi memoria no es tan prodigiosa como para acordarme de todo cuanto pasó aquella maravillosa noche de mayo, a casi un mes vista. Pero te contaré lo que recuerdo.

Como te decía, el concierto estuvo dividido en dos partes. Durante la primera, Paco Ibáñez contó con la colaboración de los poetas Luis García Montero, Bernardo Atxaga, Joan Margarit y Antonio García Teijeiro para recitar poemas en cada una de las lenguas españolas. ¡Adivina quién recitó en cada lengua! Je. Después de cada poema, Paco Ibáñez cantaba en la misma lengua en que el poeta había recitado.

El Teatro Nuevo Apolo se llenó de música y poesía durante varias horas en las que me transporté a otro mundo. Estaba disfrutando tanto que no quería que se acabara nunca aquella noche.

Entonces, los cuatro poetas abandonaron el escenario y ocuparon unas butacas en la fila inmediatamente delante de la mía. Y allí se quedaron hasta (casi) el final del concierto.

Pasados unos minutos, Paco Ibáñez volvió a aparecer en escena para deleitarnos con la segunda parte del concierto. Acompañado por los músicos Gorka Benítez, Mario Mas, Joxan Goikoetxea y Horacio Fumero (no por todos todo el rato), hizo un repaso por poemas de Góngora, Lorca, Alberti

Cuando le llegó el turno a Goytisolo, no lo pude resistir. Empecé a pensar que en cuanto llegaran las preciosas Palabras para Julia (que yo conocí en boca de Mercedes Sosa y que me emociona profundamente), le iban a dar… bendiciones a la señora e iba a grabar la canción. Así lo hice, pero con el iPhone, el brillo de la pantalla al mínimo, y haciendo «cajita» con la mano derecha para que a la señora no le molestara la «lucecita». La señora, por cierto, estuvo todo el concierto comentando y riéndose a voz en grito, pero como cada uno vive el concierto a su manera, no le dije nada… y yo sin poder grabar casi todo el concierto. En fin.

 

 

Al ver que no me dijo nada, decidí seguir grabando hasta el final del espectáculo; lástima que sólo quedaran tres canciones más, a saber y como las presentaría el propio Paco Ibáñez: de Atahualpa Yupanqui, Chacarera de las piedras; de Rafael Alberti, A galopar; y de Georges Brassens, La mala reputación.

Te puedes imaginar que el final fue apoteósico. De hecho, el final iba a ser A galopar, con todos los músicos y los poetas de la primera parte cantando sobre el escenario, con todo el público cantando, cada cual desde su butaca. Pero ante los gritos de «otra, otra», Paco Ibáñez no dudó en volver a salir para regalarnos esa última mala reputación.

Y ante los gritos de «otra, otra», Paco Ibáñez no dudó en volver a salir al escenario, pero para pedir piedad. Se aceptó de buena gana y se vació el teatro, que hasta hace unos instantes había estado lleno de letras, de música, de poesía, de sueños, de Historia…

Aquí te dejo la lista de reproducción con los cuatro vídeos que pude grabar aquella fantástica noche. Espero que te gusten.

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