Mi vida de gira

Mi vida de mudanza: de Blogger a WordPress.org

Ya echaba de menos escribir en el blog, desde la crónica de Torrijos que no lo hacía; pero esta vez tengo un buen motivo: estaba de mudanza. El pasado 18 de octubre me decidí, al fin, y migré de Blogger a WordPress.org. Y, desde entonces, ¡con la casa empantanada!

Migrar de Blogger a WordPress

 

Hacía bastante tiempo que quería migrar de Blogger a WordPress, pero la verdad es que con lo que me curré el cambio de diseño en febrero, que le di un buen lavado de cara al blog, pues he de reconocer que me daba bastante pereza meterme en una mudanza; y el consiguiente miedo que acompaña a todas las mudanzas: que se me pierda algo valioso por el camino. Pero, sobre todo, lo que más pereza me daba era volver a enredarme con el diseño, que para que algo quede completamente al gusto de uno, hay que dedicarle mucho tiempo.

Y aquí estoy, con la casa ya más o menos presentable (¡pasa hasta la cocina!) y no se me ha ocurrido mejor post para iniciar esta nueva etapa de Mi vida de gira que contarte la odisea que viví cuando decidí migrar de Blogger a WordPress.

 

Por qué decidí migrar de Blogger a WordPress

Después de muchos años en Blogger, decidí mudarme a WordPress.org, principalmente, por dos razones: el posicionamiento SEO y el tiempo que me suponía publicar cada post en Blogger. Y ambos están muy relacionados entre sí.

Cada vez que escribía un post (que, últimamente, era dos veces por semana), ponía el grito en el cielo y la frase que más repetía (y aún lo sigo diciendo) es: «¡Parece mentira que Blogger sea de Google!». Y la verdad es que lo he notado, pues desde que me cambié a WordPress, hace unos diez días, he percibido una ligera mejora en cuanto a las visitas que vienen desde el gran buscador. ¡Y a mis posts, no a las páginas de archivo! 😀

Podría dar muchísimas razones por las que me decidí a dar el salto (después de meses y meses de dudas), pero el detonante principal, desde el punto de vista del posicionamiento SEO, que me llevó a mudarme fue el tema de los enlaces; que en blogger los enlaces de los posts tuvieran que llevar la fecha por narices era algo que ya me estaba tocando bastante las idem.

Otra cosa que me incordiaba bastante a la hora de escribir un post en Blogger eran las etiquetas <b> e <i>, para los textos en negrita y en cursiva, respectivamente, cuando las etiquetas semánticas para dichos estilos (las que Google entiende) son <strong> y <em>.

Por lo tanto, cada vez que escribía un post, tenía que estar llevándome el HTML a un editor de texto y sustituyendo todas las b> por strong> y hacer lo propio con las etiquetas <i> y <em>. Después, copiar el nuevo código de vuelta a Blogger y… el colmo de mi paciencia se producía cuando tenía que hacer algún cambio en un post ya publicado y Blogger, con el libre albedrío que le caracteriza, me volvía a hacer el cambio de las etiquetas. ¡Y vuelta al editor de texto! Esto de cambiarme las cosas porque sí también me lo hacía con los scripts, no te creas. Como para no volverme loca…

Además, a mí me gustaba ponerle atributos title a todos mis enlaces, cosa que ya no se puede hacer con la nueva versión de WordPress desde el editor visual y, además, acabo de leer que tampoco afecta al SEO.

Con lo cual, cada vez que escribía un post en Blogger, le tenía que dedicar mucho más tiempo a estar toqueteando la plantilla para dejar todo en su sitio o donde yo lo quería. En resumen, era una inversión de muchísimo tiempo, con todo el que le dedico al blog ya sin tener que realizar todos esos cambios.

En conclusión, migré de Blogger a WordPress.org porque éste último me lo pone bastante más fácil.

 

La odisea de la mudanza

A pesar de estar convencida de querer cambiarme a WordPress, me daba bastante pereza (por eso el símil con la mudanza). Sabía que mi nueva casa iba a ser mucho mejor, más grande y luminosa, pero había remodelado la otra hacía unos cuantos meses y después de meterme con la obra, los pintores, fontaneros y demás, pues como que no me apetecía mucho meterme en una mudanza.

Aun así, iba dando pasitos: a cada post estaba más harta de Blogger y un poco más convencida de migrar a WordPress, así que en julio realicé una transferencia de mi dominio a donde tengo contratado mi plan de hosting. Como esta transferencia, por motivos de otra, no estuvo autorizada hasta finales del pasado mes de septiembre, pues me tocaba esperar, más que nada porque no quería estar viviendo en un sitio y con la dirección en otro. Que se podía solucionar fácilmente, diciéndole al cartero la nueva dirección, pero ya me pegué bastante con los DNS.

Y aunque a cada post iba estando más convencida del cambio, lo iba retrasando porque no quería tener que volver a meterme en una gran obra con la casa nueva: pintores, electricistas, fontaneros… Analogías aparte, quería que el blog en WordPress fuera lo más parecido al de Blogger e irlo mejorando poco a poco. Y eso, aunque me encante la maquetación (HTML), el diseño (CSS) y las florituras (Javascript), lleva mucho tiempo, tiempo del que no dispongo actualmente.

Instalándome en mi nueva casa

Y así llegamos al pasado 18 de octubre, fecha que me había puesto como tope para hacer la migración. Y, a pesar de los sudores fríos que me entraban con sólo pensarlo, no fue tan complicado. De hecho, en cuestión de minutos, ya tenía mi blog montado en mi flamante nueva plantilla de WordPress.org, con la inestimable ayuda de algunos tutoriales que encontré en varios blogs (de WordPress, seguro, porque los encontré en Google :P) y de un par de maravillosos plugins.

Otra película fue revisar enchufes, interruptores, grifos y pintar…  que me llevó más de una semana (dedicándole un poco de tiempo todos los días) y aún me quedan cosas, pero creo que ahora mismo el pisito está presentable, ¿no? Además del diseño, al que aún le tengo que meter mano, estuve revisando todos los posts uno a uno, comprobando que todos los enlaces funcionaran, las imágenes estuvieran en su sitio, etc.

Además, tuve que redigirir los enlaces antiguos a los nuevos (¡ya sin fecha!) y, como las reglas para redirecciones masivas en el plugin de redirecciones 301 que utilizo no me funcionaban, tuve que hacer una redirección por cada enlace.

Pero, a pesar del esfuerzo y del tiempo invertidos, creo que el resultado (insisto, provisional) es aceptable y, desde luego, para evitar quebraderos de cabeza en el futuro, ha merecido la pena; y ahora estoy como un niño con zapatos nuevos con Mi vida de gira en WordPress. ¿Qué digo? Como un emancipado en casa nueva.

 

Así que no desconectes porque mi vida vuelve a estar más de gira que nunca y la semana que viene vuelvo a la carga.

Feliz resto de semana y, sobre todo, ¡buen finde!

Deja un comentario