Mi vida de gira

Marwan nunca es demasiado

He descubierto a Marwan. No su música, sus conciertos ni sus poemas (ésos ya los conocía). He descubierto al «doctor Marwan», ése que con un puñado de palabras es capaz de ponerte el punto de mira justo dentro, para que nunca dejes de aprender algo de ti mismo/a y siempre, siempre crezcas. No exagero: uno de los pasos más importantes y significativos que he dado en mi vida ha sido gracias a una reflexión hecha a partir de uno de sus escritos, concretamente, Apuntes sobre Mi Paso por el Invierno. No exagero ni un ápice. Él lo sabe. Piscis tenía que ser.

Marwan nunca es demasiado

 

Con la empatía que le es propia, Marwan es capaz de darle la vuelta a la tortilla de manera tal que acabes sintiendo en cuerpo y alma cada uno de los acontecimientos que en primera persona relata. Marwan es así. Y luego hace que sientas tu infancia en la suya, tu sufrimiento en el suyo, tus miedos en los suyos, los fantasmas… Y cuando te tiene totalmente atrapado/a, ¡zas! Le lanza una pregunta al centro mismo de tu gravedad; una pregunta que te rompe todos los esquemas; una pregunta que, si eres de esta especie, no podrás pasar por alto. Y es entonces cuando llegan el trabajo personal y el aprendizaje. Marwan te pone los elementos a la vista, pero no puede matar fantasmas por ti (eso sólo lo puede hacer cada uno). ¿Te atreves a mirar dentro?

 

La Riviera y Galileo

Sé que iba a escribir acerca de los conciertos del 14 de junio en La Riviera y del 31 de julio en Galileo, pero me apetecía hacer algo diferente, ya que lo que he aprendido con Marwan es, del mismo modo, diferente. No obstante, haré un intento de crónica:

Marwan no se equivoca cuando se califica a sí mismo de polifacético. Y así son sus conciertos. Yo he pasado de emocionarme hasta las lágrimas (por esta capacidad suya de llegar tan dentro con sus palabras) a llorar de la risa. Literalmente. Lo que no tiene discusión es que Marwan no deja indiferente a nadie. No he visto (escuchado, mejor dicho) una imitación de Serrat mejor en mi vida, así como las de Eros Ramazzotti, Ismael Serrano… que también son brillantes. Pero, claro, luego te toca Un día de éstos y te trastoca. Marwan es así. Ni que decir que aquella noche, poniéndole el broche de oro a la primavera, el cantautor madrileño contó con unas colaboraciones de lujo: Fran Fernández en la ya mencionada (con vídeo enlazado) Un día de éstos, Andrés Suárez, Funambulista, Lucas, Luis Ramiro, Pablo Cebrián, Diego Ojeda… y Nach, por supuesto, cuya colaboración fue, desde mi humilde punto de vista, el momento más emocionante de la noche (que comparto bajo estas líneas en dos dimensiones). Aún se me eriza la piel al recordar aquello. Tantas almas gritando y aplaudiendo un canto tan de hoy, tan de todos.

¿Cómo no iba a querer repetir un mes y medio después? Además, «en casa» (ya sabéis de mi vínculo emocional con la Galileo Galilei; que me tocara representar al personaje histórico homónimo en mis clases universitarias de Historia de Occidente no puede ser casual). En fin, que me lío. Fue otro concierto genial, acompañado por Alejandro Martínez y Marino Sáiz (que también habían estado el mes anterior en la «sala de las palmeras»). Con un lleno absoluto, fue un espectáculo, como ya nos tiene acostumbrados Marwan, emocionante, divertido y, si cabe, aún más terapéutico. Marwan es así.

¿Cómo no voy a querer repetir el próximo 25 de septiembre? Además, «en casa». Porque Marwan es así. Porque Marwan nunca es demasiado.

 

 

¡Besos!

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