Mi vida de gira

Mara Barros: Por Motivos Personales en el Teatro Lara

El sábado 25 de febrero madrugué y empecé a prepararme para el primer concierto del día. ¿MADRUQUÉ? ¿PRIMER concierto? ¿Qué dice esta loca? Pues sí, un poco loca sí estoy. Y como el año pasado, tendría concierto por la mañana y también por la noche. Puse rumbo al Teatro Lara, en cuya taquilla había dos invitaciones a mi nombre, cortesía de El País. Tenía muchas ganas de escuchar lo nuevo de Mara Barros, Por Motivos Personales.

Mara Barros presenta Por Motivos Personales en el Teatro Lara

 

Un concierto matinal, el segundo de mi vida

Seré honesta: no soy muy amiga de pegarme madrugones. Y para dos días a la semana que tengo para dormir en condiciones, los aprovecho al máximo. Así que eso de levantarme antes porque sí cuando no tengo obligación… no va conmigo.

Sin embargo, lo de madrugar para un concierto ya es otro cantar (y nunca mejor dicho :P). Y desde que El País llevó a cabo la iniciativa de Los Matinales, con motivo de su 40 aniversario, es posible. No sólo es posible, sino que me parece un planazo: concierto a la hora del aperitivo y después a comer de tapas por Madrid. Planazo. Y si ya rematas el (en este caso) sábado con un concierto por la noche… Planazo. Y lo que pase después del concierto, claro está. Planazo. 🙂

El año pasado, la combinación fue Iván Ferreiro por la mañana, en el Teatro Nuevo Alcalá, y Marino Sáiz por la noche, en Galileo Galilei. Esta vez, el 25 de febrero, disfrutaría de Mara Barros en el Teatro Lara a mediodía y, por la noche, volvería a casa Galileo con Dani Flaco.

 

Mara Barros presenta Por Motivos Personales en el Teatro Lara

El concierto comenzó con la primera pista de su último trabajo discográfico, Soltando la tormenta. Este tema lo ha compuesto Txetxu Altube para el disco de la onubense. Después de este momento y de comprobar cómo su preciosa voz llenaba todo el teatro, Mara Barros habló para demostrarse simpática y dicharachera, para explicarnos cada canción.

 

Despliegue de cantautores

Me gustó mucho una cosa que dijo, más adelante en el concierto. Explicaba que su disco está compuesto por canciones de cantautores, no de autores a secas. Y, claro, eso conlleva un esfuerzo de desprendimiento muy grande por parte de los que también cantan, de entregar una parte de sí mismos para que la cante otra persona.

Y así fue como la protagonista del mediodía de sábado elogiaba una y otra vez la generosidad de sus compañeros. Huella propia en su disco también han dejado Pancho Varona, Jorge Marazu, los componentes de Antílopez, Félix López y Miguel Márquez; Keru Sánchez, Antonio Martínez Ares, Paolo Vallesi, El Kanka y Vicky Gastelo.

No, no me he olvidado del gran Joaquín Sabina, pero creo que éste merecía una mención especial. Además de diseñar la portada del disco de su compañera, el de Úbeda le regaló una canción, Hace tiempo.

 

Muy bien acompañada

Y así, entre anécdotas y canciones, se nos fue pasando la mañana y el hambre del aperitivo. Ya nos saciaba ella con tanto arte. Ella y cuantos la acompañaban sobre el escenario. Una banda cuyos miembros debe ser que sí que eran de madrugar, pues sonaban de lujo. Conformada por Josemi Sánchez, Ricky Esteban, Basilio Martí y Pedro Barceló, acompañaron a la cantante onubense durante casi todo el concierto.

Sí hubo ocasiones en que Mara Barros se quedó a solas con Josemi Sánchez, el encargado de hacer sonar el instrumento de seis cuerdas más popular. Y muy bien que lo hacía sonar. Mano a mano, cantante y guitarrista, se encargaron de regalarnos los momentos más íntimos del concierto.

Fue toda una sorpresa cuando Mara Barros invitó a subirse al escenario a Vicky Gastelo, autora de la canción La vida otra vez, que cantaron ambas en un precioso dueto que nos dejó a todos con la boca abierta y el corazón encogido.

 

Un madrugón muy bien empleado

Después de marcharse del escenario con Cerrado por motivos personales, canción de Pancho Varona que casi le da nombre al disco, Mara y Josemi, Barros y Sánchez reaparecieron en escena para volver a dejarnos boquiabiertos con la copla ¡Ay, pena, penita, pena!, de Quintero, León y Quiroga. Sin más amplificación que sus propias cuerdas vocales, paseándose por el teatro. Con un par. Olé. Y yo… ¿Boquiabierta? La boca abierta, los ojos desbordados y todos los pelos de punta. Y el alma arañada.

Con una bonita versión de Peces de ciudad, la onubense y su banda pusieron fin al concierto. Un concierto que duró algo menos de dos horas, pero que me dejó la sensación de haber transcurrido en unos pocos minutos.

Si quieres hacerte una idea de lo que fue, aquí tienes un vídeo-resumen:

 

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