Mi vida de gira

Risas y canciones con Los Gandules en casa Galileo

Después de haber explicado ayer mi ausencia bloguera y de contarte la presentación de 11 Mundos en Galileo Galilei, hoy voy a escribir sobre un concierto diferente al que fui el pasado 30 de septiembre. Fue también en casa Galileo. ¿Qué pasa si mezclamos música y humor, risas y canciones? Pueden pasar muchas cosas, pero en mi caso fueron Los Gandules.

Los Gandules en Galileo Galilei

 

Siempre probando algo nuevo

Iba a ser el cumpleaños de una amiga y quería hacer algo diferente con ella para celebrarlo. Claro que no pensaba en llevarla a un concierto de los míos. Un concierto de algún cantautor era muy arriesgado: o le encantaba o se me dormía. Que ya sabemos que yo me paso la vida ahí y encantada, pero también entiendo que no a todo el mundo les gustan.

De todos modos, no descarto llevarla en un futuro, a ella sí que puede ser que le gusten. Igual la engancho al rollo cantautoril, ¿quién sabe?

El caso es que vi en el programa de septiembre de la Galileo la fecha de Los Gandules. No los conocía y los presentaban como un concierto de humor. Me pareció interesante y pensé que podía ser divertido. Así que allí fuimos.

 

Los Gandules en Galileo Galilei

Lo primero que me sorprendió fue la cantidad de gente que había. Casa Galileo estaba a reventar.

La verdad es que la primera impresión fue mala, muy mala. No es lo mío mentir. Pero también es verdad que ese primer «susto» sólo me duró unos minutos. Salieron a escena Santiago y Roberto o, lo que es lo mismo, Dun y Tobo Gandul, ataviados con unas bolsas de basura. Llevaron a cabo una especie de rap-psicodélico-robotizado, con luces oscuras, azules y rojas, y una voz que prácticamente no se entendía. Se movían, «bailaban» espasmódicamente y he de reconocer que eso sí me hacía gracia.

Me recordó un poco a cuando vi la peli Réquiem por un sueño, ¡qué ansiedad! ¡Qué angustia! Durante esos primeros minutos de espectáculo tuve ganas de irme.

Sin embargo, la cosa mejoró con creces. Por si no los conoces, lo que hacen Los Gandules, básicamente, es cambiarle la letra a canciones populares y les ponen versos sardónicos, incluso ridículos, muchas veces con métricas imposibles que meten en la melodía con calzador. Eso los hace aún más graciosos.

Todas las canciones las interpretan a dúo, acompañados por el sonido de una guitarra acústica y el de una eléctrica, que tocan ellos mismos.

También tiene su parte de monólogo la actuación. Bueno, más bien es un diálogo, claro. Hablan de todo, pero, naturalmente, donde más risas ganan es con los temas de más rabiosa actualidad.

Y por si eso fuera poco, también interactúan de manera especial con los miembros del público, incluso invitan a algunos a colaborar con ellos sobre el escenario.

Unas buenas risas para una noche de viernes

He de decir que me gustó mucho el concierto. Me reí muchísimo. A mi amiga también le gustó mucho, tanto que está deseando repetir con Los Gandules.

Me hicieron mucha gracia muchas de las letras de las canciones, sus comentarios y, por qué no decirlo, sí, también su indumentaria: bata, pantuflas, gayumbos y camiseta de estar un domingo por la tarde tirado en el sofá viendo la tele.

Gran respuesta del público

Además de ver la sala llena, como he comentado antes, me llamó la atención ver que prácticamente todo el respetable (menos nosotras) se sabía las canciones y participaba activamente en el concierto.

Así que si algún día pasan cerca de donde estés y quieres pasar un buen rato, te recomiendo que vayas a ver a estos mañicos tan simpáticos.

Te dejo un vídeo-popurrí para que te hagas una idea de lo que hacen:

 

 

No grabé todo el espectáculo porque no fui previsora y no iba preparada, así que por aquí te dejo una lista de reproducción con todos los vídeos que filmé (con mi móvil y el de mi amiga, cuando me quedé sin batería).

Deja un comentario