Mi vida de gira

Laura Ordóñez: Catarsis en Libertad 8

Pues ya ves. Hacía mucho que no escribía tan seguido por aquí y lo echaba de menos. Además, como en agosto me volveré a marcar un «cerrado por vacaciones», quería hacer los deberes antes de que termine julio y ponerme al día con las crónicas. Va a ser un poco complicado, pero creo que llegaré a tiempo. Hoy te cuento el concierto que dio Laura Ordóñez el pasado 22 de abril en Libertad 8.

Laura Ordóñez en Libertad 8

 

Deberes de última hora: prevacaciones

Pues sí que tenía el blog abandonado para estar contando mi experiencia en un concierto más de tres meses después. Está claro que Mi vida de gira no se rige por la más rabiosa actualidad (¡y menos mal!). Ya sabes que le estoy dando una vuelta a los contenidos del blog (te lo conté aquí), pero eso no quiere decir que deje todo a medias.

Es cierto que en los últimos meses he ido a muy pocos conciertos, pero no quiero dejar de relatar mi experiencia aquí. Para que, además, con los nuevos contenidos, el título de mi querido blog no deje de tener sentido. Je.

Lo de los conciertos. Bueno, te lo conté también en ese post de porqués. Otras razones: el calor me quita las ganas de todo; que me hago mayor, dice un amigo… Pero no te creas, ¿eh? Que en agosto ya tengo planeados dos y en septiembre también. Así que parece que volveré de vacaciones con las pilas cargadas. Además de otros posts que tengo en mente y que no son crónicas precisamente. Ya verás, ya…

Laura Ordóñez: Catarsis en Libertad 8

El concierto de Laura Ordóñez me encantó. Fue precioso. La había visto en directo ya, en uno de esos conciertos multitudinarios que me encantan. Se trataba de un benéfico por el Sáhara y cantó un par de canciones. Y me encantó. Esto creo que fue en 2014, aunque no podría asegurarlo.

Desde entonces, me quedé con muchas ganas de ir a un concierto suyo, pero lo de siempre: por unas cosas o por otras (que no me enteré, que me coincidía con otro, que no podía), esa cita se fue postergando hasta el pasado 22 de abril.

Si bien es cierto que últimamente me encuentro algo apática, musicalmente hablando, y me cuesta emocionarme con algo que escuche (con lo facilona que he sido siempre yo), la música de Laura era tal cual la recordaba: directa al corazón. Para seguir repitiendo siempre que pueda, vamos.

Para rematar la noche (que siempre ha de haber sorpresas), invitó a cantar con ella a María Peláe, otra cantautora a la que no conocía. Juntas interpretaron Ni frío ni calor, pero bien, de Peláe, que me encantó.

Otra que me anoto para ir a ver en concierto. Igual dentro de tres años te hago una crónica. Ja. 😉

Te dejo un vídeo-resumen del concierto, por si quieres hacerte una idea:

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