Mi vida de gira

Fredi Leis presenta sus Días Grandes en Galileo Galilei

El pasado jueves, 26 de noviembre, disfrutamos de un bonito concierto de la mano de Fredi Leis y su banda. El cantautor compostelano presentó  su primer EP, Días Grandes, en la mítica sala madrileña Galileo Galilei. Este mes la cosa va de gallegos.

Fredi Leis presenta sus Días Grandes en Galileo Galilei

 

Ya echaba de menos escribir en el blog, pero esta vez el abandono ha sido por razones de fuerza mayor: no tenía nada que contar. Y es que no había ido a ningún concierto desde el pasado 5 de noviembre, que fui a ver a Luar na Lubre, también en casa.

 

Fredi Leis se hace con la Galileo Galilei

Tres semanas después volví a la Galileo para disfrutar de la música en directo de Fredi Leis. He de reconocer que fue mi primer concierto suyo, aunque no la primera que le he visto en directo. Si has leído alguna de mis crónicas de los conciertos de Carmela, sabrás que conocí la música de aquél en los conciertos de ésta.

Desde entonces, siempre le he seguido la pista al cantautor compostelano, pero por unas razones o por otras, nunca había asistido a un concierto suyo. Hasta el jueves. Este año, Fredi Leis ha publicado su primer EP, Días Grandes. El pasado 26 de noviembre lo presentó en la sala Galileo Galilei. No tenía ningún impedimento para ir y no lo dude, así podría conocer un poco más en profundidad su directo.

No sabría afirmar si la sala estaba llena, pero seguro que vacía no estaba. Había mucha gente y toda expectante por ver y escuchar los Días Grandes de Fredi Leis. Una vez que el bueno de Domingo nos acompañó hasta nuestra mesa, vi la guitarra acústica de Carmela sobre el escenario, lo que fue una grata sorpresa, aunque más grata que sorpresa. Las luces que decoraban el escenario nos prometían un concierto muy bonito.

La primera canción de la noche fue Fugitiva, una vieja conocida que conocí en mi primer concierto de Carmela y que, incluso, aprendí a tocar en la guitarra de tanto que me gustó. Esta vez, Fredi Leis nos la regaló igual y mejor acompañado:

 

 

Después vino La de los labios rojos, otra que Fredi Leis también nos presentó aquel 10 de abril de 2014 en María Pandora. De nuevo, sonó mucho más envuelta en la Galileo Galilei, acompañada por guitarra acústica, eléctrica, bajo y batería.

Fredi Leis iba poniendo en contexto cada canción, contándonos su historia. Así le llegó el turno a Disparo al aire. Fue para mí uno de los mejores momentos del concierto. La canción y su contexto. Y, sobre todo, la metáfora. Hay gente que no quiere hacernos daño, no nos dispara directamente a nosotros, sino que lanza un disparo al aire que, casualmente, también nos hiere.

Entonces, Fredi Leis se situó al piano para regalarnos un íntimo y emotivo Me quemas. Después de eso, pudimos disfrutar de la canción que le da nombre al disco, Días grandes que, aunque ya la conocía, me emocionó mucho su versión en directo. Y volvió a sentarse en el centro del escenario para levantar un poco el ánimo (según él mismo decía) con Galicia y Girona, con un ritmo simpático y pegadizo que me gustó mucho.

Pero volvió el bajón (es lo que tiene ir a ver a un cantautor). Fredi Leis volvió a quedarse sólo en el escenario, volvió a sentarse tras el piano por última vez esa noche para deleitarnos con No hubiera dudado, una canción preciosa que mi manía por la gramática me hace tenerle un poco de ídem. A hombros de nadie fue la última canción de la noche a voz y piano.

«Y se acabó el mal rollo», dijo Fredi Leis. Volvió al centro del escenario, volvieron los músicos y llegaron Las tropas, con todo el belicismo tan bien representado con cada uno de los instrumentos y la voz.

Y cuando se fueron las tropas, vinieron las Estrellas fugaces, el single. Una decisión muy acertada como carta de presentación de este primer EP, Días Grandes, pues es una canción de ésas que encantan a primera escucha.

Y entonces, sin irse del escenario y volver, ya que Fredi Leis dijo que no es muy partidario de ello, llegaron los bises, pues estábamos ávidos de más canciones, a juzgar por los aplausos al final de cada una.

Primero, Fredi Leis le hizo homenaje a su ciudad con la bonita Santiago DC, para alegría del público. Luego interpretaron él y Carmela, a voz, coros y guitarra, Fuimos. Es una de las canciones que no conocía y de las que más me gustaron de la noche. Su ritmo aún resuena en mi cabeza.

Y para ponerle el broche de oro a tan bonita velada, Fredi Leis recitó un poema que escribió a nuestra ciudad, a Madrid. Y entre aplausos y acordes presentó Torre de control, la última canción de la noche.

 

Después del concierto, nos quedamos un ratito para saludar a Carmela y también despedirnos de Domingo. Y nos fuimos. Me habría gustado quedarme para saludar al artista y felicitarle por el precioso concierto que dio, pero había muchísima gente esperando para hacer lo propio y a mí aún me quedaba un rato largo para llegar a casa y poder dormir.

El viernes me esperaba un día muy largo y duro, pero hay cosas por las que merece la pena todo el esfuerzo. Me tendría que despertar a las 6:45 para ir al trabajo (y trabajar). Y por la tarde… después de comer y hacer unas gestiones, poner rumbo a Valladolid para acudir al encuentro de mi querido Andrés Suárez, que nos regalaría en el LAVA un puñado de sus maravillosas canciones en un evento de Cadena Dial. Y después del concierto, vuelta a casa. Claro, hay que hacer sacrificios pues, sabiendo lo que me esperaba, quería dormir esa noche el máximo número de horas posible.

 

Pero no fue tan posible, ya sabrás por qué. Quédate cerca porque esta otra pequeña historia la contaré por aquí muy pronto. Ya te dije que este mes la cosa fue de gallegos. Y así fue.

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