Mi vida de gira

Fredi Leis y sus Días Grandes y renovados

El pasado 21 de octubre volví a Galileo Galilei. Si no recuerdo mal, desde junio no iba. ¡Ya iba siendo hora! Fue un gran reencuentro con mis amigos galileos, fue volver a casa. Y qué bien sienta volver a casa. ¿El motivo? Un concierto de Fredi Leis que me sorprendió muy gratamente. ¿Canciones nuevas? Todas, aunque fueran las de siempre.

Concierto de Fredi Leis en Galileo Galilei

Mi vuelta a casa Galileo

Ya sabes tú bien que últimamente no estoy muy conciertera que digamos. Tampoco estaba en mis planes ir a aquel concierto de Fredi Leis en casa Galileo el pasado 21 de octubre. Últimamente, me he perdido a muchos que me encantan.

Y, sin embargo, (se-me-di-la-tan-las-pu-pi-las-al-ver-te) después del llenazo que del día anterior en la misma sala, no me lo podía perder. Fue una estupenda ocasión para volver a ver al compostelano en acción (desde agosto del año pasado) y para reencontrarme con mis queridos amigos galileos.

Así que le agradezco enormemente a mi queridísima Carmela, instigadora de mi regreso al otro lado del escenario, el de enfrente, por devolverme ese gusanillo conciertil. También fue un aliciente importante que mi también queridísima M rondara por allí; los conciertos siempre se disfrutan mucho más en buena compañía.

Fredi Leis: Días Grandes y novedosos en casa Galileo

El concierto me encantó, con todas las letras. No sé si se debía en parte a mi ausencia conciertil. No lo creo, pero ya sabes, el bocata ése que te sabe a gloria porque llevas un día y medio sin comer. En este caso, creo que, aparte de mi hambre, el bocata, digo el concierto, que me lío, fue glorioso en sí mismo.

Para empezar, vi a un Fredi Leis más bailongo. Y lo mejor de todo es que la ocasión daba pie a ello. Eran las mismas canciones de siempre, palabrita, pero sonaban como si fueran completamente nuevas. El músico gallego (no sé si has notado que ya no me atrevo a llamarle cantautor) le ha dado un giro de 180º a casi todas sus canciones, para delicia de mis oídos. Ha ido experimentando con otros estilos que a su voz y su fantástica banda les vienen como anillo al dedo.

Y  lo bueno es que nada se pierde (todo se transforma, que cantaba Jorge Drexler). En los conciertos acústicos siempre podrá recuperar las antiguas versiones. Y todos contentos.

Otra agradable semisorpresa fue ver a mi estimado, talentoso y pluriempleado Nacho Mur sobre el escenario. ¿Te acuerdas de Nacho Mur? ¿Ese guitarrista excepcional que acompaña/ba a Dani Flaco, Txetxu Altube y compañía? Sí, ése. Pues ahora también está con Fredi Leis. Y con la M.O.D.A., que me lo ha contado. ¿Sabes que nunca había escuchado la M.O.D.A.? Pues otro gusanillo inoculado. Es lo que tiene volver a los sitios que con casa y a las personas que son de una.

Pero basta de palabrería, queremos chicha. Pues aquí va. Espero que te guste mi resumen audiovisual (yo es que soy blogger y youtuber, ya ves,  y dame tiempo, que me hago vimer y periscoper). xD

Por cierto, si se te hace corto el vídeo, no es que el muchacho cantara tan pocas canciones, no. Es que estuve más de una maldita hora dando vueltas intentando buscar sitio para aparcar o algún parking que no estuviera completo. Al final, menos mal que en Galileo me siguen queriendo, tanto como yo a ellos, a pesar de mi ausencia. Pues eso, que entré como en la quinta canción.

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