Mi vida de gira

Festival Gigante o volver de vacaciones a lo grande

Llevé bastante bien lo de ir sólo a un concierto durante el mes de agosto, a pesar de la falta de costumbre. También sabía que me esperaba una vuelta de vacaciones de lo más deliciosa: el Festival Gigante, en Guadalajara. Tenía el abono comprado desde hacía muchos meses. Finalmente, el viernes 2 no pude asistir, así que hoy te cuento lo que viví el sábado 3 en las pistas de atletismo Fuente de la Niña.

Festival Gigante 2016 Guadalajara

Ausencia el viernes 2

Es lo que tiene comprarse las entradas con tanta antelación, que nunca sabes los imprevistos que pueden surgir. Yo tenía mi abono VIP para disfrutar del estupendo cartel del Festival Gigante desde abril.

Uno de los imprevistos fue el desafortunado accidente que sufrieron los integrantes del grupo Supersubmarina hace algo más de un mes. Espero que se recuperen muy pronto. Además, me encantó el detalle de la organización de nombrar uno de los escenarios como el grupo. Un bonito homenaje. Por supuesto, sus compañeros de cartel no dejaron de mencionarles y homenajearlos durante sus actuaciones. Compañerismo, camaradería… me encanta.

Pero eso no fue, ni mucho menos, lo que me impidió asistir el viernes 2 al festival. El otro imprevisto está relacionado con la visita de unos amigos. Cita ineludible (que tampoco quería eludir, todo sea dicho). Así que no puedo contarte nada de lo que sucedió el viernes 2 en las pistas Fuente de la Niña de Guadalajara.

Me dio rabia no haber ido, pero para mí el «día grande» del Gigante era el sábado, pues mi favorito del cartel era Quique González.

Mi idea era salir hacia Guadalajara después de comer para aprovechar la tarde. No quería perderme a Morgan, pero, de nuevo, más imprevistos, hicieran que saliera de casa bastante más tarde de lo planeado.

Gigante Festival Gigante

Llegué al recinto a eso de las 20h, me hice con mi pulsera y me dirigí a la zona VIP (¡qué gran inversión!). Desde las gradas, estuve observando el panorama. Maquinando cómo iba a organizarme para ver/grabar los conciertos. Claro, no quería renunciar a ninguno, pero no tenía baterías suficientes para todos. Ni tarjetas de memoria.

Second y Sidecars

Vi a Second desde las gradas, capturé un par de canciones (y ni siquiera enteras) e hice algunas pruebas. Después, empecé a ver el concierto de Sidecars. Como me entró hambre, me di un paseo hasta los puestos de comida para comer algo y volví para juntarme con el público que estaba disfrutando de Sidecars.

Filmé un par de canciones desde abajo y, después, volví a subir a las gradas de la zona VIP para seguir grabando desde arriba. He de decir que nunca había visto a Sidecars en directo y me gustaron mucho.

Lástima, aprovecho ahora para disculparme, que mientras grababa sentada, pasaba gente por delante y en más de un momento se me mueve la cámara o se ve negro. Me pasó también con algún vídeo de Amaral. Así que lo siento.

 

Miss Caffeina y Quique González

En realidad, este apartado debería llamarse sólo «Quique González», pero no quería dejar de nombrar a Miss Caffeina, que me dio mucha rabia escucharlos a lo lejos. Pero elegí a Quique. A ver, me explico:

Hacía mucho tiempo (mucho) que no hacía cola o esperaba para coger primera fila. Al final, acababa muy cansada, con los pies y la espalda destrozados de estar de pie. Por eso, en los últimos años me he vuelto más cómoda y he optado por disfrutar de los conciertos sentada. ¿Por qué no volver a empezar en mi primer festival, el Festival Gigante?

En este caso, el concierto iba a ser de una duración algo menor. Así que decidí ocupar un sitio junto a las vallas del Escenario Supersubmarina, mientras preparaban el escenario para Quique González & Los Detectives. Y mientras, también, la mayoría de la gente disfrutaba del concierto de Miss Caffeina al otro lado del recinto. Prometo volver a verles. Pero aquel día era la hora de volver a «currarme» una primera fila.

La magia de la primera fila

Aunque sólo tuve que esperar una hora y estaba entretenida y bien acompañada por mis compañeros de primera fila, la espera se me hizo eterna. No me acordaba de lo que es estar en primera fila. Me refiero a la emoción, que recorría cada milímetro de mí. ¡Estaba nerviosa! No me podía creer que hubiera abandonado hacía tanto tiempo esa sensación.

Por un lado, me daba pena estar perdiéndome el concierto de Miss Caffeina. Por el otro, y aunque me cueste reconocerlo, estaba deseando que terminaran (reitero mi promesa de volver a verles) para empezar a disfrutar de Quique González.

¡Qué gigante estaba siendo el Festival Gigante!

Cuando llegó el momento, no me pude contener. Las farolas se iluminaron. Sí, llevaron un pedacito de su fabulosa escenografía. Te lo conté aquí y aquí. Empezó a sonar el teléfono. Y salieron, entre vítores y aplausos, Los Detectives.

Mi mejor concierto en mucho tiempo

A pesar de que acabé agotada y descarto volver pronto a una primera fila, quedé encantada. Y eso es poco decir. Aún me duelen los músculos de la cara. No pude quitar la sonrisa en todo el concierto, de oreja a oreja, salvo para dejarme la voz en cada canción. Por suerte, el sonido era tan bueno y tan alto, que no se me escucha en los vídeos.

En algún que otro momento, incluso, casi lloro de emoción. Pero, eh, me contuve. Fue una sorpresa total, desde la primera canción hasta la última. Claro que Quique González cantó canciones de Me Mata Si Me Necesitas, pero el repertorio fue distinto a lo que ya había visto.

Por ejemplo, González & Los Detectives tocaron canciones que hasta ahora no había vivido en directo: Te lo dijeLa fábricaVidas cruzadas. En el caso de la primera y de la última, casi me da un vuelco al corazón con sus respectivas primeras notas. Y es que esas canciones me encantan desde aquel Ajuste de Cuentas que me voló la cabeza hace ya unos cuantos años. En el caso de La fábrica, he de admitir que no la conocía.

 

 

Por supuesto, no faltó la voz de la inestimable colaboración de Nina, más protagónica que secundaria en CharoNo es lo que habíamos hablado, de Me Mata Si Me Necesitas.

Me dejé la voz y el alma con los clásicos Kamikazes enamorados (primera de la noche), SalitreLa Ciudad del VientoY los conserjes de noche. Y también con mis avergonzados nuevos descubrimientos (porque de nuevos no tienen nada): ¿Dónde está el dinero?Avería y redención y, sobre todo, Tenía que decírteloDallas-Memphis, que me encantan más allá de lo posible.

Sin poder quitar la sonrisa hasta el final

Por supuesto y como ya he dicho, no faltaron canciones del nuevo disco: Sangre en el marcadorRelámpagoSe estrechan en el corazónOrquídeas, además de las que mencioné más arriba. ¡Qué discazo han hecho estos señores! Imperdible desde la primera nota hasta la última.

No me dejo ninguna canción, pero no sé describir con palabras lo que viví en aquella hora y cuardo. Fue tan emocionante, tan perfecto, sonaron tan exageradamente bien y lo viví tanto… No quiero terminar de hablar de este concierto sin compartir contigo la última canción del mismo. Y que tanto y tan gratamente me sorprendió, como decía más arriba. Espero que puedas entender mi profunda emoción.

 

 

Por cierto, los vídeos grabados con la cámara tienen bastante peor audio que los del móvil. Esto me pasa desde hace varios años en los conciertos al aire libre. He intentado usar los audios del móvil siempre que he podido, pero siento si hay canciones que se escuchan mal.

Un poco de Amaral

Tampoco había visto nunca en directo, que recuerde nítidamente, al grupo zaragozano. El Festival Gigante me puso otra vez una buena oportunidad a mano. ¡Cuánto tengo que agradecerle al Festival Gigante!

Eso sí, estaba tan cansada de estar de pie (aunque durante el concierto apenas lo noté), que decidí disfrutar del concierto de Amaral, de nuevo, desde las gradas de la zona VIP. Y, claro, volvemos al problema de la gente cruzándose por delante de la cámara. Que no me estoy quejando, ¿eh? Podría haberme puesto de pie si hubiera querido, pero estaba demasiado cansada. Así que es mi culpa la mala calidad de algunos vídeos.

De todos modos, me levanté para grabar algunas canciones más en mejores condiciones.

Tengo que decir que Amaral me gustó muchísimo en directo. Me encantó su puesta en escena y la fuerza de sus canciones, aún más en directo. Espero volver a verles pronto. Todo se andará.

Sin embargo, aquella noche estaba tan cansada (y me quedaba una hora de camino de vuelta a casa), además de que ya eran casi las 2 de la mañana, que decidí irme a casa, antes de que estuviera demasiado cansada como para conducir.

Me despido de esta extensa crónica (eran muchos conciertos) con un vídeo de esta última actuación.

 

Puedes disfrutar de todo lo que grabé en esta lista de reproducción.

¡Espero que la disfrutes!

Mi conclusión es que mi estreno en un festival no pudo haber sido mejor y pienso repetir muy pronto.

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