Mi vida de gira

Fabián en acústico en Libertad 8

Me encanta Fabián, ya lo debes de saber. Y ya tenía muchas ganas de un concierto suyo en acústico, modalidad que aún me faltaba por vivir. La ocasión llegó el pasado 24 de septiembre en el café Libertad 8 de Madrid. Y sí, quedé encantada. El músico leonés superó todas mis expectativas, que ya eran altas.

Fabián en Libertad 8

 

Por fin un concierto acústico de Fabián

Fue mi tercer propósito del año, nacido de aquel maravilloso concierto-homenaje a Antonio Vega. Tuve ocasión de volver a verle en Torrijos durante el mes de abril. Tenía entrada y todo, pero no pude ir. La primera ocasión en que al fin se materializaron mis ganas de concierto de Fabián fue el pasado mes de mayo. Fue en la sala El Sol, con toda la Banda del Norte, y me encantó. Sabía que no me había equivocado con mis propósitos. Aun así, a pesar de haber disfrutado tanto, sabía que me quedaba una asignatura pendiente con Fabián: el concierto acústico.

Ya sabes que me encantan los acústicos y sabía que no iba a quedarme contenta hasta poder ver al leonés en ese formato. La ocasión llegó y no me la pensaba perder: tenía una cita el 24 de septiembre en casa Libertad.

Fabián es, quizás, el cantautor menos cantautor de los que más me gustan. No me voy a meter otra vez en el debate de qué es un cantautor. Ya lo tuve con Txetxu Altube y con Pancho Varona… y no saqué nada en claro. Sólo diré que, para mí, el término cantautor va mucho más allá de la mera etimología.

Debates interminables aparte, a lo que me refiero es que las canciones de Fabián están mucho más vestidas, instrumentalmente hablando, en los discos, que la de los artistas que más suelo seguir. Eso no hace que me guste menos, ojo. Al revés. De hecho, estoy maravillosamente extrañada de que sus discos me gusten tanto.

Sin embargo, yo lo conocí en acústico, y aunque me fascinó con todo el despliegue de la Banda del Norte, estaba deseando ver un concierto íntegro suyo con la versión más desnuda de sus canciones. Y por fin lo conseguí.

Brillante Fabián en casa Libertad

24 canciones. Casi dos horas de concierto. Fabián accedió a todas y cada una de las peticiones del público, incluso a esa Maravillas que le hizo sentarse al piano, ya avanzado el concierto, quizás algo en contra de su voluntad, al menos en un principio. Pero quedó precioso, con tantas voces al unísono y sus dedos a las teclas. Y su sonrisa animándonos a que cantáramos más alto.

No tenía ganas de irse, estaba claro. Y cuando quien está sobre el escenario está disfrutando, los demás disfrutan con él. Eso es así. Se disculpó varias veces por todas las «gambas que había metido». Sinceramente, yo no las noté.

Me metí mucho en el concierto, en cada canción. En su voz, tan distinta de cuando habla a cuando canta. En su impecable forma de tocar la guitarra, que me despertó una sana envidia y una enorme admiración.

Fue un concierto precioso, desde la primera nota de Marzo hasta la última de La huida. Ya te digo, 24 canciones. Y no paró hasta que no dejamos de pedir canciones. ¿Qué más se puede pedir?

¿Mis momentos favoritos? Aquél de Maravillas que te contaba al principio. También La luz distintaHerida y cicatrizPáginas tuyas

Aunque creo que, sobre todo, destaco Todas las aves del sur. No me la esperaba, al menos no en ese momento del concierto. Y aunque últimamente controlo bastante bien mis impulsos auditivamente expresivos (por eso de las grabaciones), esta vez no pude reprimir un «¡Oooh!» cuando sonaron las primeras notas de la canción. Para mi sorpresa y satisfacción, no fui la única. Por supuesto, lo he cortado del vídeo. 😛

 

 

No te olvides de que, como siempre, puedes ver la lista de reproducción completa del concierto aquí (o navegando a partir del vídeo insertado en el post).

Veinticuatro

Otro momento especial fue ése en el que Fabián versionó a Alaska en su mítica Ni tú ni nadie. Aunque esta estupenda versión ya la había vivido en un concierto benéfico el pasado mes de abril, en el que también había participado el leonés.

No obstante, no puedo elegir una canción sobre otra. Adiós, tormentaTurista, Sálvalo… y así hasta 24. Ni una menos. Veinticuatro.

Pasa por aquí, si quieres ver lo maravilloso que fue el concierto.

Esto sólo ha aumentado mis ganas de seguir repitiendo con Fabián, en cualquier formato. Porque aunque sea «mi cantautor menos cantautor», no deja de ser uno de mis favoritos.

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