Mi vida de gira

¿Estamos tontos o qué?

Estoy preocupada. Estoy muy preocupada. ¿Cómo es posible que escribamos tan mal, que no sepamos escribir?

Estamos tontos o qué - ortografía - gramáticaYa sé que esto es un blog de música. Bueno, en el fondo, no es del todo cierto. Se trata de un espacio personal. Con ello, me refiero a que aquí cuento experiencias propias. Si mayoritariamente trata temas relacionados con la música es porque ésta ocupa un lugar muy importante en mi vida, pero hay más. Eso no quiere decir que esto se vaya a convertir en un batiburrillo caótico de escritos inconexos. De hecho, es éste el motivo por el que le di un lavado de cara al blog hace ya ocho meses. No obstante, hoy tengo ganas de hablar sobre otra de mis grandes pasiones: la comunicación. En concreto, la que concierne al lenguaje escrito.

¿Estamos tontos o qué? No sabemos escribir

Con la aparición de los sms, la limitación existente en cuanto al número de caracteres nos obligaba a condensar la información que enviábamos, en el mejor de los casos, o a abreviar palabras, en el peor. Y no habría mayor inconveniente si se hubiera quedado ahí: en los sms. El problema radica en que esa «reducción al absurdo» de los mensajes se ha extendido a todos los ámbitos de nuestra comunicación escrita, y las redes sociales basadas en microblogging, como Twitter, no ayudan mucho al respecto.

No obstante, voy un poco más allá: lo que de verdad me inquieta es algo que ya planteé en mis tuits. No quiero ser redundante, pero, de verdad, ¿cómo es posible que los libros y los periódicos, escaparates de cultura, no estén siempre —y nunca en su totalidad— correctamente escritos?

Vuelvo a incidir en la idea de que a escribir se aprende leyendo y que no podemos conferir la exclusividad de nuestra formación en esta materia a las clases de Lengua y Literatura de nuestra vida estudiantil.

Una de las funciones que desempeño en la empresa en que trabajo es revisar y, en caso de ser necesario, corregir los textos que se publican en el blog de la misma. En alguna ocasión, he tenido que consultar, por ejemplo, el Diccionario Panhispánico de Dudas, de la Real Academia Española, porque vacilaba en cuanto a la correcta utilización de un determinado signo de puntuación; o un diccionario de sinónimos, para evitar la proximidad de palabras de un mismo campo semántico. No sólo no me avergüenzo de reconocerlo, sino que, además, me parece una práctica muy buena y os animo a que también lo hagáis. ¡Los diccionarios están para algo! Consultar la web de la RAE nunca está de más, aunque no siempre estemos de acuerdo con su normativa.

Yo también tengo mis discrepancias con dicha institución, pero eso es otro tema, aunque no descarto tratarlo en futuros posts.

Últimamente, tengo en Twitter una curiosa costumbre: suelo escribir tratando de utilizar varias palabras, llamémoslas conflictivas, dentro del mismo tuit. Esta actividad tiene un objetivo puramente formativo, aunque también agudiza mi ingenio y mi creatividad y, por qué no decirlo, me divierte.

Sin más que añadir por el momento, te deseo un feliz resto de semana.

See you on the road… and, now, around words, as well!

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