Mi vida de gira

Diego y la magia que nos regala

Tengo pendiente contarte mi segundo concierto de Luis Ramiro, que tuvo lugar en la sala Galileo Galilei el pasado 27 de mayo, pero hoy tengo muchas ganas de relatar la experiencia del inmejorable reencuentro con la música de Diego Cantero, que ya voy tarde. Hoy le vuelve a tocar el turno a la magia de Funambulista.

Funambulista en Galileo Galilei

 

La sensación que tuve con el concierto de Funambulista el pasado 4 de junio fue comparable a lo que se siente cuando se tiene mucha hambre y tienes el gusto de deleitar a tu paladar y tus cinco sentidos con una comida deliciosa. Llevaba muchos meses sin ver a Diego y los suyos sobre un escenario, lo que me había generado muchísimas expectativas. Además, como ellos nunca decepcionan en directo y tuvieron unas colaboraciones maravillosas, hicieron que todos los que llenábamos la Galileo aquella noche de miércoles (de llenar, de sold-out) nos fuéramos a casa con una sonrisa de oreja a oreja.

Me costó hallar en mi memoria los títulos de su repertorio (desde que el proyecto se llama Funambulista) que no se tocaron aquel día, y es que ¡fueron sólo tres!: Paro de contar, Asuntos pendientes y Puro azar. Todas las demás tuvieron sus minutos de protagonismo sobre el escenario de la mítica sala madrileña, incluso la más reciente composición de Cantero, Quiero que vuelvas, con la colaboración en guitarra y coros del productor de su nuevo disco, Tato Latorre. Esta canción se incluye en la banda sonora de la adaptación cinematográfica española del libro de Federico Moccia Perdona si te llamo amor.

Yo no pude dejar de cantar, sonreír, reír y llorar desde el primer acorde de Doctor desastre hasta el último de la fiesta que fue Como un idiota, con unos intrusos muy bienvenidos; pasando por momentos tan emocionantes como los que nos regalaron las interpretaciones de Fiera o Demasiado buena, la sobredosis de energía «buenrollera» de Tuvimos suerte o la piel de gallina que me pusieron las colaboraciones de Marwan en Trozos de una mitad y la ya mítica de Andrés Suárez en Ya verás; o cuando estos dos, también grandes, se quedaron solos en el escenario y nos deleitaron con Un día de éstos y Te doy media noche, respectivamente. De ésta última, por cierto, el gallego había afirmado que nunca la volvería a cantar, por lo que fue una sorpresa que me desgarró un poquito por dentro e hizo que se me saltaran algunas lágrimas, como se me saltaron casi al final de esta mágico espectáculo con Quédate… pero valió la pena (y nunca mejor dicho).

No obstante, para mí, el momento más emocionante de la noche fue cuando, para el primer bis, salieron al escenario Marino Sáiz (quien siempre otorga a los conciertos en los que colabora un valor añadido inconmensurable) y Alejandro Martínez, para luego hacerlo Diego e interpretar a voz, violín y piano la maravillosa Sólo luz. En mi primer concierto de Funambulista, hace ahora tres años, cuando no sabía que era el mismo de quien había comprado un disco en 2004 o 2005, fue ésta la canción que me impactó desde el primer momento y se coló directamente en lo más profundo de mí. Me recuerdo perfectamente diciendo «¡Qué bien escribe este tío!». Y es exactamente eso: estoy rotundamente de acuerdo con Marwan cuando dice que Diego Cantero es uno de los mejores compositores del panorama musical actual.

Podría seguir escribiendo párrafos y párrafos de las virtudes del cantautor murciano, pero creo que dejaré algo para las siguientes crónicas, porque mi asistencia a sus conciertos va para largo. Desde luego, no se librará de mí tan fácilmente.

 

 

Todos los vídeos del concierto están en mi canal de YouTube.
¡Feliz semana!

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