Mi vida de gira

Cumpleaños sobre un escenario: Ávila, Funambulista y Lagarto Amarillo

Dicen que no hay mal que por bien no venga y el hecho de que me quedara sin concierto maldito en Murcia, el pasado 6 de octubre, hizo que me fuera a Ávila a ver a Funambulista y Lagarto Amarillo. A mediodía, celebré mi cumpleaños con familiares y amigos, en el contexto de nuestros ya famosos asaditos. A eso de las seis de la tarde, recogí a mi amiga Car e iniciamos la marcha.

Funambulista en Ávila

 

Lo que yo no sabía es que el pabellón multiusos en que tendría lugar el evento era el contiguo a la plaza de toros en que había visto a Maldita Nerea el 4 de agosto anterior. La sensación de volver a estar allí fue muy extraña (no me quiero imaginar lo que voy a sentir cuando vaya a Londres, vuelva a pisar King’s Cross y vea el edificio del Scala London, a escasos metros…).

En fin, volviendo a mi XXV cumpleaños, Car y yo nos fuimos a cenar al mismo bar donde yo había hecho lo propio dos meses antes. A la vuelta, me puse a buscar con la mirada entre el personal de Seguridad a Eduardo, jefe amabilísimo al que conocí en agosto, quien se encargó de organizar la seguridad para el concierto de Maldita Nerea y del que conservo muy grato recuerdo; pero aquel día no estaba. ¿Ves? Aunque quiera, no puedo ceñirme únicamente al 6 de octubre, je, je.

Lagarto Amarillo en ÁvilaHabía muy poca gente en el recinto, supongo que, en parte, debido a que ese mismo día actuaba el grupo Estopa en otra parte de la ciudad. Por un lado, no me gustó ver el multiusos tan vacío; por el otro, sí, porque lo vivimos casi como si fuera un concierto privado de Funambulista y Lagarto Amarillo. Cuando terminaron los chicos de Funam, pudimos pasar al backstage, desde donde disfrutamos del concierto de los Lagartos. Filmé algunas canciones (en BeliTube están todos los vídeos de aquella noche).

Pero el mejor momento de ese día, para mí, fue el que acompañó a la última canción. No sé si habían dado ya las doce de la noche y si el reloj se había llevado, con esa mágica hora, mi cumpleaños; lo que sí sé es que, fuera la hora que fuese, fue uno de los mejores cumpleaños de mi vida y lo terminé sobre un escenario. Y todo fruto de pequeñas casualidades, a saber:

Que yo me acercara al escenario a grabar la última canción; que Teto, adorable roadie, me viera y, sin conocerme y por propia voluntad, me dejara subir; que Car, al verme, se uniera a mí… Es cierto que ya había estado antes sobre un escenario durante un concierto, pero esta vez fue especial (más aún) por todo lo que había pasado, porque aún tenía una espinita clavada por todo lo relativo a Murcia… y todo lo que pasó ese día lo compensó con creces. Bendito momento en que decidí ir a ver a Funambulista y a Lagarto Amarillo a Ávila.

Gracias a lo acontecido aquella noche abulense, nacieron cosas muy bonitas más adelante. Así que ¿podemos decir que realmente fue mejor que no pudiera ir al concierto de Maldita en Murcia? Nunca lo sabré, pero yo creo que sí.

Te dejo con un vídeo de aquella maravillosa noche:

 

 

¡Besos!

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