Mi vida de gira

Citas ineludibles con la nostalgia

Ahora sí. Llegó el momento de contaros los dos conciertos de finales de julio que os prometí la semana pasada. De hecho, vamos a hacer un experimento cruzado: hoy cuento uno del 25 y otro del 30 de julio, de la mano de Coti y LeGüero, respecticamente; y mañana, uno del 26 y otro del 31. Entenderéis por qué los agrupo así.

Coti en Pozuelo

 

Mi vida de gira, propiamente dicha, empezó cuando tenía 16 años y lo hizo con la música de Coti. Y hasta hoy no he parado. En 2004, fui a tres conciertos del argentino (uno de ellos, desde la puerta de atrás, porque no tenía la edad y tuve que vender la entrada); en 2005, más de 10; en 2006, tres; en 2007, un número también aproximado a la decena (no recuerdo si por encima o por debajo); y, desde entonces, se han ido reduciendo las ocasiones de ver al rosarino en directo hasta una al año desde hace tres. No obstante, parece que las cosas vuelven a cambiar, pues este año tiene algunas fechas más en España.

Iré a verle a las fiestas de Pozuelo de Alarcón el próximo sábado 13. Además, asistí a un concierto suyo el pasado 25 de julio en las de Collado Villalba.

Fue muy bonito, aparte de todos los reencuentros, porque lo viví como uno de esos conciertos de verano de 2004 o 2005, al aire libre… Y me pudo la añoranza. Casi no me puedo creer que ya hayan pasado diez años (algo más) desde aquel domingo 16 de mayo de 2004 en que vi a Coti por primera vez en directo en la madrileña plaza Mayor.

Por eso, la del pasado 25 de julio fue una cita con la nostalgia más que cualquier otra cosa. Cuando cantó Bailemos (y eso que no es una canción precisamente lenta ni emotiva), debo reconocer que se me escapó alguna lagrimita, porque me transporté mentalmente a aquel primer concierto.

Me apena mucho no poder enseñar nada, ya que Canonita esa vez se portó no mal, sino fatal. Ya no es que se escuche ruido, como en el caso de Ferreiro y Leiva, es que directamente no se escucha la música. Así que lo único que puedo mostrar, con todo el dolor de mi corazón, son imágenes estáticas de aquella noche tan especial.

Especial como fue, cinco días después, el 30 de mayo, el estreno del primer disco de LeGüero en la sala Costello (Madrid). Es posible que os estéis preguntando qué tiene que ver un concierto con el otro y por qué los junto en la misma entrada. Pues bien, aparte de la «plantilla» de músicos, LeGüero es el proyecto musical de Matías Sorokin, hermano de Coti.

La música es espectacular: rock, blues y hasta tintes country (que me encantan). Yo disfruté muchísimo y espero que vosotros también lo hagáis con su música, la que espero tenga mucho éxito, pues tiene muchos años de trabajo y pasión detrás. Tampoco tengo material audiovisual de aquella noche, pero no me gustaría que dejarais de escuchar a LeGüero (merece la pena). Ya me diréis qué os parece.

 

 

¡Feliz semana!

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