Mi vida de gira

Carmela conquistó Libertad 8 y Madrid con su voz y su guitarra

No es la primera vez que Carmela, cantautora pontevedresa (antes Mihermanapequeña), maravilla al público del mítico café Libertad 8 de Madrid con su voz y su guitarra. Sin embargo, el pasado sábado 18 de abril sí fue la primera vez que se subió sola al pequeño escenario del café de Chueca para deleitarnos con sus canciones. Y nos conquistó.

Concierto de Carmela en Libertad 8

De Mihermanapequeña

Hace algo más de un año fui a mi primer concierto de esta cantautora gallega. Hace algo más que la conocí por YouTube, aterrizando de casualidad en un cover fantástico de Lo malo está en el aire, de Andrés Suárez. Quedé maravillada desde el primer momento con su destreza para tocar la guitarra y la dulzura de su voz. Poco a poco, fui descrubriendo sus propias canciones y cada vez me fue gustando más.

Por aquel entonces, aún se hacía llamar Mihermanapequeña, lo que siempre me llevaba a situaciones muy graciosas cuando hablaba de ella y la nombraba así, como me pasa con No Te Va Gustar.

El pasado 18 de abril se lo contaba a Carmela y nos reíamos, yo más, recordándolo…

Su primera vez en Libertad 8

Siendo precisa, no fue su primera vez propiamente dicha, pues ya se ha subido varias veces al escenario del mítico café madrileño en más de una ocasión, acompañando al también cantautor gallego Fredi Leis.

Pero lo que sí hizo Carmela el sábado 18 de abril por primera vez en Libertad 8 fue ser la protagonista de un emotivo concierto que nos consiguió arañar un poquito el alma, tan sólo con su voz, su guitarra y un puñado de bellísimas canciones.

Lo que más me gustó, a mí, que siempre ando en busca de lo nuevo y lo desconocido, es que casi todas las canciones de su repertorio fueran nuevas o recientemente estrenadas. Apenas cinco de todo el concierto fueron las que ya había tocado hace un año en María Pandora.

Por supuesto, volvió a contar con la inestimable colaboración de su amigo, productor, hermano mayor y ya-me-perdí-de-todas-las-categorías-que-Carmela-le-otorgó, Fredi Leis, que la acompañó al piano en Corazón helado, una triste balada que, por segunda vez en directo, me encogió el corazón, y en su ya conocido dueto en La más romántica y psicópata misión.

También hubo momentos para las versiones. Grata sorpresa (en toda la sala, a juzgar por la reacción ante las primeras notas) fue que Carmela tocara, casi al final del concierto, Segundo movimiento: Lo de fuera, del grupo español Extremoduro. Esta versión suya fue, en sus propias palabras, la canción que la trajo «hasta aquí», parafraseando a Jorge Drexler. La cantautora gallega subió a YouTube su propia interpretación del tema hace tres años aproximadamente, consiguiendo casi 400 000 visitas al vídeo y más de cinco mil «Me gusta». Similar suerte corren todos sus vídeos. Es, como dijo Fredi Leis, «toda una youtuber».

No obstante, a mí se me llenaron de lágrimas los ojos cuando Carmela interpretó una versión de otra canción que no conocía: Aunque no sea conmigo, de Chago Díaz. Es tan sencilla y emotiva a la vez, guarda tantísimo sentimiento, y Carmela la cantó y la tocó tan bonita que, como decía, no pude evitar que se me escapara alguna que otra lágrima.

 

 

Pero lo más importante de la noche fueron sus propias canciones, ésas que me llevaron hace un año y también hace una semana a escucharla, a cantarla y a capturar todos esos momentos para el recuerdo. De todas las nuevas que no conocía, la que más me gustó fue Su boca y, especialmente, los versos:

 

«Puede pedirme una tregua,
que yo le concedo la paz mundial;
puede pedirme que vuele,
que vuelo.
Puede pedirme que llueva,
que subo y le lleno las nubes de mar;
puede pedirme que vuelva,
que vuelvo».

 

Preciosos, ¿no? Fue otro de los momentos de la noche en que me tuve que sujetar un poquito el corazón. Una de las cosas que más me gustan de Carmela es la capacidad que tiene para dar con las palabras exactas que me revolucionan la emoción… y también sus ingeniosos juegos de palabras, como en La vida por la boca, una crítica al uso excesivo de las redes sociales o, mejor dicho, a la manía de alardear en estas, de pintar caretas sonrientes y disfraces muy felices siempre, que en la mayoría de las ocasiones no nos corresponden ni nos visten. Tampoco se quedó atrás La más fiera, otra preciosa canción incapaz de dejar indiferente a nadie.

Me sorprendió mucho el buen rollo que transmite Tú de Baute y yo de Extremo, una canción que le compuso a una amiga, que ni su propia autora supo como catalogar, pero que me provocó ganas de levantarme de la silla. Estoy segura de que no fui la única.

 

 

En realidad, podría dedicarle párrafos y párrafos a cada una de sus canciones, pues todas ellas me parecieron preciosas, pero creo que es mucho mejor idea que veas los vídeos que grabé del concierto y juzgues tú. Luego me dices si no mola.

Su disco pequeño…

Desde hace unos meses, Carmela está preparando un pequeño disco con un puñado de canciones, que se publicará muy pronto. Ya publicó otra grabación, llamada Ya No Somos Superhéroes, que está disponible aquí.

Estoy deseando tener su pequeño disco entre las manos, a ver si pronto ve la luz.

También espero que Carmela vuelva muy pronto a Madrid (o alrededores), para deleitarnos de nuevo con sus canciones, su guitarra, su voz y su sonrisa, para regalarnos otro concierto de los que hacen historia, tal vez no en las portadas de los diarios (de momento), pero sí en una memoria mucho menos perecedera: la de las emociones.

 

¡Feliz semana!

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