Mi vida de gira

Andrés Suárez, el bandón, la lluvia y Torrijos

El sábado pasado, 10 de octubre, disfrutamos de un hermoso concierto lleno de magia en Torrijos (Toledo) de la mano de Andrés Suárez y el bandón. Fue un concierto breve, pero intenso; para mí, el mejor de Mi Pequeña Historia hasta la fecha. Ya sabes: lo bueno, si breve… 😉

Andrés Suárez en Torrijos

Llegada a Torrijos y una prueba de sonido muy peculiar

Sé que había prometido que el primer post de esta semana iba a ser la segunda parte de la moda en los conciertos, pero es tal la preciosidad de lo que vivimos el sábado en el concierto de Andrés Suárez y el bandón en Torrijos, que no podía esperar a escribir sobre ello, a contártelo.

A eso de las 17H, salí de casa, sabiendo que ya andaban por allí mis queridas K, S y la bellísima Fiore, que fue la protagonista del concierto del gallego en Badajoz. Poco menos de una hora después, me reencontré en la cola con ellas. No parecía que la lluvia fuera a cumplir su amenaza, pues el cielo estaba despejado, prácticamente en su totalidad, pero la noche nos sorprendería hasta hacer de la cita un recuerdo inolvidable de Mi Pequeña Historia.

Torrijos

 

No nos dio tiempo a aburrirnos, pues la prueba de sonido nos sorprendió bastante, con canciones que hacía mucho tiempo que no escuchábamos en un concierto y la verdad es que no entendíamos nada pues, hasta ahora, el repertorio de la gira de Mi Pequeña Historia ha sido casi el mismo; la tarde del sábado previmos bastantes cambios. Estábamos deseosas de ver con qué nos sorprendían Andrés Suárez y su bandón, los geniales Marino Sáiz, Andrés Litwin, Luismi Baladrón y Ovidio López. Y nerviosas, muy nerviosas.

 

Primera fila para disfrutar de Andrés Suárez en un concierto mágico

Pasadas las 21H, abrieron las puertas y nos pusimos en primera fila. Ya casi ni recordaba lo que era estar apoyada en la valla, hacía muchos conciertos que no lo vivía. Los arcos del bonito edificio que bordeaba la plaza San Gil, el del ayuntamiento, dejaban intuir un concierto precioso, con ese decorado, y durante la espera fueron abriendo boca con un llamativo juego de luces en mosaico proyectadas en la pared tras el escenario.

Concierto de Andrés Suárez en Torrijos

 

Gracias a la inestimable colaboración de Rubén, que estaba de cumpleaños, como luego diría Andrés, conseguimos que Fiore pudiera ubicarse en el foso, sentada al otro lado de la valla, como una reina. Tenía el mejor sitio de todos para disfrutar del concierto. Ella, más chula que un ocho, sentada y con las piernas en alto, todo un lujo.

Pero, antes de eso, para que pudiera disfrutar de esa posición privilegiada, le agarré la mano y fui con ella, pidiendo permiso a cada paso, para que nos dejaran salir de la primera fila. Me sentí como en el cine, cuando tienes que acceder a tu butaca y pasar entre la gente: «Perdón, perdón, perdón…». Acompañé a Fiore hasta la valla y volví a mi sitio en primera fila: «Perdón, perdón, perdón…».

Poco antes de las 22H, salió Rubén Fuentes, acompañado por me-vas-a-perdonar-pero-no-recuerdo-el-nombre-del-teclista-y-no-lo-encuentro-por-ningún-lado al piano. La verdad es que no conocía la música de este cantautor torrijeño (sí, sí, estaba en casa) y no me desagradó para nada. Tendré que darle una escucha calmada a sus canciones, pero, de momento, me quedo con una muy buena primera impresión. Te muestro un vídeo que grabé durante su actuación:

 

 

Y entre concierto y concierto, yo me estaba meando haciendo pipí que no podía más y como veía que aguantar todo el concierto así iba a ser un suplicio, decidí ir antes de que empezara. Le di la cámara a K y me dispuse a salir de la (recuerda) primera fila: «Perdón, perdón, perdón…».

Cuando estaba llegando a la puerta del baño (tras el escenario), escuché los gritos y aplausos y vi a los músicos aproximándose a sus instrumentos, por lo que dejé el pipí para otra ocasión y volví a ocupar mi sitio en primera fila: «Perdón, perdón, perdón… Ya la última, lo prometo».

El concierto ya empezó sorprendiéndonos y, aunque algo habíamos escuchado durante la prueba de sonido, ahí están nuestras reacciones, mezcla de emoción y sorpresa, cuando sonaron las primeras notas de Imagínanos, una joya que me encanta de Cuando Vuelva La Marea (2011), elepé con el que conocí la música de nuestro gallego Andrés Suárez. No la disfrutaba en directo desde el concierto de Cedeira el agosto pasado, así que imagínate la emoción, imagínanos cantando y disfrutando esta preciosa canción de Andrés Suárez. O tampoco nos imagines tanto:

 

 

Después vino una de mis favoritas de Mi Pequeña Historia, No saben de ti, con la que ya empezamos a bailar y a vivir aquella preciosa noche de otoño al aire libre. Amo los conciertos al aire libre y este verano sólo había tenido los de Lagarto Amarillo y Funambulista en Leganés el julio pasado.

Y la noche siguió con Voy a volver a quererte, parecía que el concierto había vuelto al repertorio habitual de Mi Pequeña Historia, pero pronto el gallego y el bandón nos volverían a sorprender con A media estrella. Repito: aunque ya la habíamos escuchado durante la prueba de sonido, no dejó de ser una sorpresa inmensa. Y en el vídeo se aprecia nuestra grata sorpresa:

 

 

Mi Pequeña Historia pasada por agua

Y volvimos al repertorio habitual, con Dublín y Piedras y charcos. Antes de esta última, Andrés Suárez dijo que iba a hablar poco (esta vez, de verdad), que iban a tocar todas seguidas, sin bises ni nada, y tocar hasta que llueva, para poder hacer el concierto entero porque, claro, con lluvia no se puede tocar. Antes lo dijo… Durante Piedras y charcos se puso a llover levemente y yo le grité «¡por hablar!».

Después de esta canción, Andrés dijo que iban a tocar hasta que Rubén dijera que no podían seguir porque era muy peligroso, por la seguridad de todos. Y así llego Esta vez, si puedes, bajo un leve chispeo. Y comentamos K y yo que era precioso ver un concierto bajo la lluvia, a pesar de que implicara que igual nos quedábamos sin concierto porque, obviamente, no queríamos que nadie saliera electrocutado. Cada vez llovía más y veíamos peligrar la noche, que tan bonita estaba siendo.

Al terminar Esta vez, si puedes, los músicos abandonaron el escenario. Nuestro gozo en un pozo. Pero Andrés Suárez volvió a salir en solitario y empezó a cantar Benijo, otra grata sorpresa, una de mis favoritas, que llevaba esperando mucho tiempo que volviera al repertorio de Mi Pequeña Historia, concretamente desde el acústico en Galileo Galilei el 25 de junio, y con el bandón, desde mi primer concierto de esta gira, el que dieron el 20 de junio en Valladolid. Lo estaba disfrutando como una enana (o más que Fiorella), emocionándome a cada verso, pero cada vez llovía más… La gente le pedía a Andrés que desenchufara la guitarra y él acabó cantando una de sus canciones más bonitas al aire, sin ningún tipo de enchufe ni sonido amplificado, deleitándonos una vez más con su gran voz:

 

 

Después de eso, dijo que iban a parar cinco minutos, a ver si escampaba y podían seguir con el concierto. Yo aproveché para ir al servicio, recuerda que no me aguantaba y hacía casi una hora de eso, y Fiore dijo que también tenía ganas. Le di la cámara a S y le dije: «Por favor, si vuelven, graba».

Salí como pude de la primera fila: «Perdón, perdón, perdón…» y me encontré con Fiore en la valla del foso. Cuando llegamos a la cola del baño, Suárez y el bandón volvieron al escenario. Fiore y yo nos miramos, entre angustiadas e indecisas, y le pregunté:

—¿Qué quieres: hacer pis o volver?
(Por favor, que elija hacer pis, que elija hacer pis, que elija hacer pis…).
—Hacer pis.

Respiré tranquila y le dije que no pasaba nada, que era Más de un 36 y que ésa casi no la canta Andrés, que la canta el público.

—Sí, y además la canta en todos los conciertos.

Es tan divina…

Total, que después de la cola y de ir al servicio (las dos en el mismo para ahorrar tiempo), empezamos a escuchar los primeros acordes de Necesitaba un vals para olvidarte, a Andrés Suárez diciendo «Vamos a recordar Moraima» y echamos a correr. Y yo, detrás de ella, por miedo a que se cayera: «Fiore, ¡no corras!». La acompañé hasta la valla y volví a ocupar mi sitio en primera fila: «Perdón, perdón, perdón… De verdad de la buena que ya no me muevo más». La verdad es que la gente de las primeras filas del concierto tuvo mucha paciencia conmigo.

Perdón te pido a ti por cómo se mueve en un momento de la canción el vídeo a continuación. Intenté que S me pasara la cámara sin que se moviera demasiado el plano, pero durante unos segundos parece que hay un pequeño terremoto en Torrijos. No tengo tan buen pulso con los malabarismos. Je.

La verdad es que había echado mucho de menos el vals en los conciertos. Además, la última vez que lo viví, en el concierto acústico del Náutico, el agosto pasado, no pude disfrutar de Andrés Suárez como me habría gustado pues, si leíste el post, ya sabes que la gente de mi alrededor me desquició habla que te habla. Y la última vez que tocó esta canción con banda, en un concierto en el que yo haya estado, no fue siquiera en la gira de Mi Pequeña Historia, sino en el concierto de Vistalegre, fin de gira de Moraima, el 15 de enero pasado. En este concierto en Torrijos, agradecí mucho que la tocaran, pues la necesitaba, necesitaba el vals…

 

 

Sin incidentes reseñables, se sucedieron las siguientes canciones de la noche, empezando por la preciosa Te doy media noche. Después vino La vi bailar flamenco, antes de la cual coreamos «bandón, bandón» porque Andrés dijo que ante la situación pasada por agua, dijeron «o tocamos, o tocamos», y son dignos de mención y de ovación, pues no hay muchos que hagan lo que ellos; son enormes Marino, Luismi, Ovidio y Litwin. Y es enorme Andrés; nos contó un pajarito que quería subirse al balcón a cantarnos, él solo con su guitarra, cuando aún no sabían si iban a poder seguir tocando.

 

The show must go on: ¡Seguimos!

Con 6 caricias también nos vinimos arriba, para acabar dejándonos la voz con No te quiero tanto. Y después le tocó el turno a Números cardinales. Antes del segundo estribillo, Andrés Suárez dijo: «Si no gritáis, llueve». Y gritamos. Y se puso a llover. Y de qué manera. No había llovido tanto en toda la noche y yo pensaba que después de esa canción, iban a irse de nuevo del escenario, esta vez para no volver.

Pero no. Me equivoqué. Afortunadamente. Siguieron tocando como si no hubiera mañana. 320 días (Hace un año) bajo la lluvia. Fue maravilloso. Cada vez llovía más, nos estábamos empapando, pero no nos importaba, el espectáculo que teníamos ante nosotros era mágico y único, a la par de hermoso. Adelanté la posición del brazo con el que grababa y puse mi otra mano sobre éste, tratando de hacerle un paraguas improvisado a Fiore, para que no se mojara.

Ellos, supongo, no lo estaban pasando tan bien: Marino estaba tocando doblado para que no le cayera agua al violín, Rubén iba tapándolo todo a su paso por el escenario, Ovidio tenía que ir tapando y destapando la pedalera… Andrés Suárez bailaba, miraba al cielo. Era increíble todo. Yo no cabía en mí de la felicidad que tenía en el pecho.

Casi al final de la canción, Marino tuvo que destapar el piano, seguir tocando el violín, guardar el violín, acercar la banqueta, sentarse, tocar el piano, hacer coros… Me estreso sólo de pensarlo. Y cuando terminó la canción, Andrés Suárez profirió un alentador grito de guerra: «¡Seguimos!». Se me saltaron las lágrimas de la emoción. No tengo palabras para describir lo que sentí viendo tan maravilloso espectáculo. Juzga tú:

 

 

Me hace muy feliz tener este vídeo capturado para el perpetuo recuerdo.

Y, por si creía que lo había visto todo, dejó de llover con Luz de Pregronda y Lo malo está en el aire. ¡Sí! Aquella noche le habíamos ganado la batalla a la lluvia, que no volvió a hacer acto de presencia. Terminamos eufóricos todos con estas dos canciones, coreando como nunca el nara nana nana nara final, saltando, gritando, llorando de felicidad. Andrés Suárez y nuestros chicos del bandón se prepararon para saludar y ante los coros de «otra, otra», volvieron a ocupar sus posiciones para regalarnos Vuelve (…que ya no llueve…), un final muy emotivo para una noche perfecta.

Aquí tienes la lista de reproducción con todos los vídeos del concierto.

 

Conclusión: el mejor concierto de Andrés Suárez Mi Pequeña Historia

Fue una noche de sorpresas en todos los sentidos. Y, como escribí en Instagram, aunque fuera peligroso, un concierto bajo la lluvia es absolutamente mágico, hermoso y único. Me quedo corta, lo sé, pero es que, sencillamente, no hay palabras. Y me quito el sombrero ante Andrés Suárez, los miembros del bandón y todo el equipo, que hicieron posible una noche que siempre recordaré, la más especial de Mi Pequeña Historia y Mi vida de gira. Así que a ellos: gracias, gracias, gracias.

También mil gracias a K, S y Fiore, a las que conozco de siempre y llegaron hace un rato, por hacer cada concierto de Andrés Suárez aún más especial. Y gracias a la vida por ponerlas en mi camino, en el que espero que se queden mucho, mucho tiempo.

Y, por último, muchísimas gracias a todas las que me dijisteis, ya sea en persona o por mensajes de Facebook, que por fin me ponéis cara, que veis mis vídeos, que leéis mi blog… No sabéis la ilusión que me hace cada una de vuestras palabras y lo feliz que me hace pensar que lo que escribo aquí le interesa a alguien.

En definitiva, ha sido un fin de semana largo lleno de emociones, todas ellas muy positivas. Pues, como siempre digo, lo más importante de todo son los afectos.

¡Nos vemos en la próxima!

Collage Torrijos

 

Un abrazo enorme,

B.

2 Comentarios

  1. bego bego
    26 octubre, 2015    

    Gracias, gracias por contarnos tan bien, grabarnos y compartirnos los conciertos, a todos los que no podemos ir, por distintas razones, ( en mi caso maternidad…) a los conciertos tan a menudo como nos gustaria, como iba a antes…eres genial.
    Descubrir el blog el fin de semana, y leerlo del tiron…
    Solo te voy a dar un capon, por perderte un concierto de Andres Suarez, con entrada comprada, haciendo no se que en otro sitio.. ejem ejem..nada puede compensar mas que un concierto de Andres..ejem ejem…
    Espero coincidir algun dia en algun concierto…
    Te iba a enviar un mail, pero no encontre por aqui la direccion, asi que el comentario no tiene nada que ver con el post…

    • 26 octubre, 2015    

      ¡Hola, Bego!

      Muchas gracias por tu comentario, ¡me ha encantado! Sí, no has podido encontrar mi dirección de email porque ando de mudanza… Hace una semana migré de Blogger a WordPress y aún estoy con la casa empantanada, y por eso no he publicado desde entonces. Cuando lo tenga todo a punto, te invito a que vuelvas a pasar hasta la cocina, que ya estará presentable, je, je.

      Muchísimas gracias por tus palabras, ojalá coincidamos pronto en un concierto. Para cualquier cosa, puedes escribirme a: beli@mividadegira.com

      ¡Un abrazo!

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