Mi vida de gira

Recuerda tú, que puedes (Andrés Suárez)

Recuerdo yo, que puedo, el frío intenso de aquel febrero en la capital. Yo, que puedo recordar, a veces no quiero. No era mi mejor día ese frío viernes de febrero de 2012 y la verdad es que tampoco viene al caso recordarlo, pero el caso es que recuerdo que acabé en un concierto de Andrés Suárez.

Andrés Suárez Galileo Galilei 2012

 

Fue el primero. Fue mi suerte, inmensa suerte, poder ser de todo eso espectadora. Fue aquella noche, fría noche del invierno madrileño, cuando conocí la canción en cuyo honor titulo este post. Ya habíamos podido entrar en calor con los cruasanes de jamón y queso, el maíz, los cacahuetes y las galletitas saladas XXL de la mítica sala madrileña Galileo Galilei, a la que me gusta llamar «casa». Por no mencionar la empanada, menos gallega que el protagonista de la noche, que me hizo llorar; aunque quizás fuera el de Pantín el causante de mis lágrimas. ¿Quién sabe? Así de caprichosa y traicionera es la memoria. Aunque yo creo que sí, que fue el gallego y no la empanada.

Bromas aparte, hacía mucho, mucho tiempo que no me emocionaba tanto con una canción. Tanto que, de nuevo, no lo recuerdo. Y esa noche sucedió. Lo que sí se quedó grabado en mi memoria de forma indeleble fue el momento en que ése que «guapo no», pero tiene «un pelo que flipas», cantó «recuerda tú, que puedes». Y, desde entonces, ya no hubo cruasanes de jamón y queso, ni maíz, ni cacahuetes, ni galletitas saladas XXL, ni tan siquiera empanada; desde entonces, sólo hubo lágrimas, vello erizado y un más que oportuno abrazo.

Y, desde entonces, sólo hubo admiración profunda, más llantos, más pelos de punta y muchas, muchas más ganas de seguir escuchando este regalo de la vida que es la música de Andrés Suárez. Y que sigamos nosotros, que podemos, recordando y haciendo muchos más recuerdos. Porque la música también es eso.

Después de aquel concierto vinieron algunos más. El más reciente tuvo lugar el pasado viernes en el teatro Josep Carreras de Fuenlabrada (Madrid), no sin antes pasar una noche muy especial y con palmeras en La Riviera, el 21 de noviembre de 2013, que en paz descanse (la noche, no la sala). Cada noche, cada concierto, cada formato, cada canción, cada chiste… de la mano de Andrés es un instante en el que me siento más viva. Hacía mucho tiempo que no vivía un amor a primera escucha de una manera tan intensa, afectando a cada poro de mi piel, cada gramo de mi alma.

Como de aquella primera vez que antes narraba sólo conservo mis recuerdos, que son bastantes, y un único vídeo desde las alturas, ilustraré el momento que relataba con el vídeo que filmé en Fuenlabrada de la misma canción, la que inspira este sentido post, la que hace que hoy esté escribiendo estas líneas, la primera que me hizo llorar en mucho tiempo.

Recuerda tú, que puedes.
Por Andrés, Mundo y Soledad. Rosa y Manuel.

 

 

Este post está dedicado a la memoria de Pablo Caretti.

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