Mi vida de gira

Andrés Suárez: de palacio en palacio

Andrés Suárez va conquistando recintos de la capital. Llenó el Palacio de Vistalegre de Madrid el 10 de enero de 2015, despidiendo su quinto trabajo discográfico, Moraima, y veremos qué pasará el próximo 4 de noviembre en el Palacio de los Deportes de Madrid, donde el gallego hará lo propio con Mi Pequeña Historia.

Andrés Suárez en Vistalegre

A 10 meses de los Deportes, ha 1 año de Vistalegre

Hace un año teníamos una cita con Andrés Suárez y su música en el Palacio de Vistalegre de Madrid. 10 de enero de 2015. Ahora recuerdo que no hice crónica de ese concierto, que no solía hacerla de todos a los que iba. Ojalá la hubiera hecho. Nunca es tarde, dicen.

Hacía menos de dos semanas que había entrevistado a Andrés Suárez. Hacía cinco días que la habíamos publicado. Estaba profundamente emocionada con la acogida que había tenido. Tenía muchas ganas de Vistalegre.

Un regalo genial e inesperado

Una gran amiga me sorprendió y me dio un regalazo, casi sin ella saberlo, para disfrutar del concierto de la mejor manera posible. Resulta que a una persona cercana a ella le habían tocado cuatro invitaciones para disfrutar del concierto de Andrés Suárez en el Palacio de Vistalegre. Ella no podría venir y me las ofreció generosamente. Regalo de Reyes.

Claro, yo ya tenía entradas para el concierto. En grada. De hecho, compré dos en septiembre de 2014, como regalo de cumpleaños para la Amiguísima y para mí misma, que cumplimos con un día de diferencia. Fue poco después de disfrutar juntas de la música del gallego en Cedeira. Y de disfrutar de esa tierra. Y de que me acogiera en su casa. Fue un viaje precioso.

Le dije a mi amiga MJ que muchas gracias, pero que ya tenía entradas, que igual hacíamos la gestión para poder regalárselas a alguien que se hubiera quedado sin la posibilidad de asistir a tan esperado concierto. Las entradas estaban agotadas.

Tendría que llamar a un número de teléfono para que dejaran las entradas en taquilla a mi nombre. Fue la misma mañana del concierto. Era viernes. Me llamó la Amiguísima para decirme que su madre se había quedado sin entrada. Se me ocurrió que con las cuatro invitaciones de mi amiga MJ podríamos ir al concierto la Amiguísima, su madre, nuestra amiga J y yo, y vender las tres entradas que ya teníamos.

Llamé. Pregunté dónde estaban ubicadas las entradas (no me apetecía nada ir a la zona de pista):

—Son en un reservado.
—Ah…

Imagina la alegría que me dio. Menudo regalo. Qué suerte la mía.

Calentando motores

La tarde del 10 de enero de 2015 habíamos quedado un poco antes por las inmediaciones del Palacio de Vistalegre para tomar algo con la Amiguísima, J y un amigo suyo que no iría al concierto.

Poco antes de la hora de comienzo, quedamos en la puerta del recinto que acogería aquella noche de invierno la despedida de Moraima. También nos encontramos con C, que iba sola al concierto. Lamentablemente, ella tenía tres entradas y no podríamos ir todas juntas. Ante la imposibilidad de venderlas y que quedaba poco tiempo, dejamos nuestras entradas sobrantes en taquilla para que se las regalaran a algún despistado que fuera preguntando si quedaban. No sé si se utilizaron o no, pero me dio pena que con todas las entradas agotadas, hubiera gente que se quedó fuera y a nosotras nos sobraron, en total, cinco.

Entramos al recinto y nos fuimos directas al puesto de merchandising. Me compré la camiseta conmemorativa del evento, una acreditación especial del mismo y el EP Piedras y Charcos, el único disco que me faltaba de Andrés Suárez.

Merchandising Andrés Suárez

 

Reservado 1. No sabíamos dónde estaba ni cómo se accedía a él. Le di las cuatro invitaciones dobladas a uno de los hombres de Seguridad, que sin contarlas nos indicó por dónde acceder a nuestros asientos. «Si lo hubiera sabido», pensé, «C podría haber venido con nosotras».Palacio de Vistalegre de Madrid Entramos al pasillo de acceso a los tendidos. Un pasillo que dibuja una circunferencia, por razones obvias, con muchas puertas cerradas. Mi lógica me decía que nuestro reservado sería el correspondiente al tendido 1, pero no nos atrevimos a abrir la puerta con dicho nombre. Preguntamos a un hombre que andaba por allí y, efectivamente, nos abrió la puerta del tendido 1, que daba a una salita con un sillón, una mesa, un servicio y otra puerta. Abrimos la otra puerta y ante nosotras todo el tendido vacío, diez localidades sólo para nosotras. Y el servicio. Y la salita. Y el sillón. Y el tendido. La pista delante, las gradas detrás y el escenario enfrente, a lo lejos.

Menudo regalo. Qué suerte la mía.

 

Andrés Suárez despide Moraima en el Palacio de Vistalegre de Madrid

Era mi décimo concierto de Andrés Suárez. Hablo de conciertos propios. Le había visto tres veces en 2012, dos en 2013 y cuatro en 2014; y un montón de veces más en otros conciertos multitudinarios o como invitado de otros artistas: conciertos solidarios a favor de UNRWA o ADDEISA, II Aniversario de Cantauticket, conciertos de Marino, Funambulista o Marwan… Pero como protagonista, era la décima ocasión.

Sabía que no sería el concierto de mi vida, dado que la acústica del Palacio de Vistalegre deja mucho que desear, pero también sabía que iba a ser muy especial, más por lo que significaba que por las condiciones técnicas del evento.

Recuerdo las gaitas. Recuerdo que canté mucho (y mal). Recuerdo que me emocioné. Recuerdo que lo pasé en grande, compartiendo la noche con gente muy querida. Recuerdo que aluciné con cada colaboración: Vanesa Martín, Javier Ruibal, Víctor Manuel, Iván Ferreiro. Recuerdo que fui muy feliz.

¡Y lo grabé todo! Puedes verlo aquí (espero que puedas y quieras perdonarme las voces).

 

Hace un año.

 

 

Y entonces lo dije: «Lo siguiente es el Palacio de los Deportes». El tiempo me dio la razón, pero más importante que eso es que el tiempo le dio la razón.

 

¿Nos vemos en el Palacio?

Y se cumplió el sueño. Se sigue cumpliendo. El próximo viernes 4 de noviembre Andrés Suárez y el bandón despedirán Mi Pequeña Historia en el Palacio de los Deportes de Madrid.

No te imaginas la ilusión que me hace esta noticia. Ya lo he comentado varias veces en el blog, pero insistiré: yo llegué un poco tarde a su música, ya tenía cuatro discos publicados (De IdaManeras De Romper Una OlaPiedras y CharcosCuando Vuelva La Marea). Pero no le conocí como al resto de cantantes o grupos que voy a ver, sino que le conocí como el amigo de una amiga que canta. Y me encantaba cómo cantaba. Y me encanta cómo canta. Y le decía a mi amiga: «Tu amigo es muy bueno». Yo conocí su música un 22 de enero de 2012 en diferido y un 10 de febrero de 2012 en directo.

Habría ido a muchos más conciertos de los que fui, incluso me perdí un Libertad 8, que habría sido mágico verlo allí, pero me resultaba raro ir a ver al amigo de mi amiga sin mi amiga. Sabes, ¿no? Es raro.

Eso cambió en junio de 2013. Me había perdido muchos conciertos de Andrés Suárez a los que me habría gustado ir, pero me seguía resultando raro. Sin embargo, supe que actuaba en Valladolid para promocionar Moraima, no le veía desde noviembre de 2012 en la Galileo, además de otros motivos, y no me lo pensé dos veces: fui sola. Y fue una experiencia maravillosa, que también tiene mucho que ver con Marino, aunque eso lo contaré dentro de unos tres meses y medio. El caso es que fui y disfruté muchísimo. Después, en noviembre de 2013, vino La Riviera… y el resto es historia.

Por eso, no me pienso perder el concierto del próximo 4 de noviembre en el Palacio de los Deportes. Por eso, en Navidad, con mi regalo, se me fue la cabeza (me suele pasar mucho) y me compré una entrada Golden Grada. Va a ser el último concierto en muchos meses. Va a ser único. Quiero vivirlo de cerca y de manera especial. Así que, ¿qué mejor regalo para mí?

 

Entonces, ¿qué? ¿Nos vemos en noviembre?

 

2 Comentarios

  1. Núria Celma Núria Celma
    13 Enero, 2016    

    Hola Beli,
    yo descubrí a Andrés hace muy poquito a través de una amiga de una amiga (un lío). Desde entonces lo escucho en bucle!
    Soy de una ciudad cerca de Barcelona. Ya tengo entradas para el concierto que hará allí el 1 de abril pero tengo ganas de más. Hay otro en febrero en Girona pero al ser en jueves no podré ir seguramente.
    Me encantaría ir a Madrid a verlo en el Palacio de los deportes pero no soy tan lanzada como tú para ir sola. A ver si convenzo a alguien para ir antes que se acaben las entradas!.
    Me encanta como escribes así que seguiré leyéndote por aquí y por IG.
    Un beso,
    Núria

    • 13 Enero, 2016    

      ¡Hola, Núria!
      Muchas gracias por tu comentario y por leerme, ¡me hace mucha ilusión!
      Yo te animo a que vengas a Madrid… al principio da un poco de miedo, pero una vez que lo hagas, seguro que te encanta no tener que renunciar a algo que te encantaría hacer solo por no tener con quién.
      Además, es una oportunidad fantástica para conocer gente.
      La primera vez que viajé para un concierto fui sola a Guadalajara (desde la provincia de Madrid) y conocí a dos chicas de Barcelona que hoy son grandes amigas. La siguiente vez, Londres, le pagué el viaje a una amiga por no ir sola. La siguiente ya me fui sola a Santiago de Compostela y cuando te das cuenta de que no necesitas a nadie para hacer lo que te gusta, el descubrimiento que haces de ti misma y de tu independencia es impagable.
      Así que vente, no lo dudes. Estoy segura de que no te arrepentirás.
      Ojalá te vea en el Palacio.
      Un abrazo,
      Beli.

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