Mi vida de gira

Mi pequeña historia y Andrés Suárez pasaron por Valladolid para dejar huella

«Hace olas que no veo amanecer» y hacía heridas que no iba a un concierto, pero el pasado sábado 20 de junio me reencontré con mi terapia favorita: fui a ver a Andrés Suárez presentar su sexto disco, Mi Pequeña Historia, en Valladolid. Y, como le dije a él, fue mágico, emocionante y terapéutico. Tanto, tanto, que me di cuenta de que mi vida nunca debió de dejar de estar de gira. Sí: he vuelto.

Andrés Suárez con el bandón de concierto en Valladolid

 

Ya sabes que desde que empecé el master, con el ritmo de vida tan ajetreado que llevo, mi vida de gira se ha reducido considerablemente. Tanto, tanto, que había llegado a olvidar lo que significaba un concierto para mí. Porque un concierto es mucho más que un espectáculo, un puñado de canciones que te gustan tocadas en directo… No: un concierto es magia, emoción, terapia… Un concierto es vida. Y el sábado lo comprobé. Tanto, tanto, que no pienso volver a parar.

 

Mi Pequeña Historia, la suya y la de todos

Son apenas cinco meses los que Andrés Suárez ha estado descansando, apartado de los escenarios, pero se me han hecho eternos (y seguro que no soy la única). Desde la espectacular despedida en el concierto que dio el pasado 10 de enero en el Palacio de Vistalegre de Madrid, esperaba con ansias su próximo trabajo discográfico, que ya tengo entre mis manos, y todas las correspondientes ocasiones para verlo y escucharlo.

Tantas, tantas eran mis ganas de escuchar Mi Pequeña Historia, que, he de reconcer, la primera vez no me terminó de llegar (exceptuando Pequeña historia de Marina y Te va a pasar, que fueron dos amores a primera escucha). Sin embargo, a medida que lo fui escuchando más y más veces, me fue terminando de conquistar hasta parecerme, como el propio Suárez afirma, su mejor disco… hasta la fecha. Y como, además, yo soy una chica de conciertos, desde ayer, mi primer directo de su pequeña historia, Mi Pequeña Historia me gusta más, si cabe. Y así, sumando tres años y medio de pequeñas historias en directo, las seguiremos escribiendo.

 

Andrés Suárez, una noche de (casi) verano, un concierto y un reencuentro

Ya sabes que Valladolid me tira mucho. Por los amigos que tengo allí, porque ha sido el centro de muchas reuniones de música y amistad y porque a los vínculos emocionales no hay que buscarles razones. Punto. Así que cuando vi que el gallego presentaba su pequeña historia en dicha ciudad castellano-leonesa un sábado (cualquier otro día de la semana se me complica bastante), no dudé en comprar mi entrada, como no dudé el sábado en poner rumbo al norte para lo que parecía que iba ser un gran reencuentro a todos los niveles. Y vaya si lo fue.

El calor de los 57º, que diría Suárez, en la calle y 72 en la sala no impidieron que disfrutara como una enana cada segundo del concierto. Desde No saben de ti hasta el espectacular final con Luz de Pregonda y Lo malo está en el aire, pasando por Una noche de verano, Voy a volver a quererte o Si llueve en Sevilla, por poner sólo una mano de ejemplos, no dejé de emocionarme con cada acorde, cada verso, cada nota, cada sílaba… Con todas las pequeñas historias hechas de canciones con los nombres y apellidos de todos los que el pasado 20 de junio llenábamos la sala Porta Caeli de Valladolid. Sí, la llenábamos. Tanto, tanto, que no quedaba ni una sola entrada.

Andrés Suárez se presentó en Valladolid con su bandón de excepción, en esta ocasión formado por Marino Sáiz, Andrés Litwin, Luismi Baladrón y Ovidio López, para hacer vibrar la sala Porta Caeli y los cuerpos y emociones de todos los asistentes.

Del concierto del gallego, me fascinó profundamente ver, oír, sentir a un público tan entregado (dentro del cual me incluyo), cantando a pleno pulmón desde la primera sílaba hasta la última. Me emocioné especialmente con los coros a cientos de voces durante la canción Vuelve, primer bis de la noche, aunque también con Más de un 36, Benijo, Te doy media noche, Números cardinales… Son sólo mis otros cinco dedos de ejemplos, pues la entrega fue permanente durante todo el concierto e indeleble, en mi espalda y mi memoria.

Pero todo esto no es más, desde mi punto de vista, que una reacción por reflejo. Es decir, que recibimos tanta entrega y tantísimo derroche de energía por parte de los cinco hombres que estaban sobre el escenario, que era imposible responder de otra manera. Ellos se dejaron la piel y nosotros, con ellos, la voz. Sí: el de Andrés Suárez el pasado 20 de junio en la sala Porta Caeli de Valladolid fue un concierto rebosante de buen rollo, un intercambio de energías positivas, una fiesta.

Algún día, Andrés Suárez conseguirá, a base de intentarlo, que acabemos todos en pelotas en un concierto. Mientras tanto, quedémonos con una de las joyas que nos regaló:

 

Y mi vida seguirá siempre de gira

Aparte de lo muchísimo que disfruté, el pasado 20 de junio me di cuenta de lo mucho que había echado de menos los conciertos, así que, aunque ahora ya me queda poquito para terminar el master, no pienso volver a pasar tanto tiempo sin mi terapia favorita, sin un concierto, sin vivir.

El concierto del sábado supuso mucho para mí. Tanto, tanto, que la semana que viene vuelvo a ver a Andrés Suárez, al menos, dos veces: el jueves 25 en casa (Galileo Galilei) y el sábado 27 en La Riviera. Van a ser dos conciertos muy distintos: el primero, él solo con la guitarra; el tercero, con toda la banda. El segundo es el viernes 26 en la sala Joy Eslava, pero no quedan entradas y yo no me la compré porque, al ser viernes, llegaría bastante tarde. Para la Galileo tampoco quedan, pero, si te animas, para el 27 en La Riviera aún quedan entradas y te puedo asegurar que va a ser espectacular.

Mi vida de gira ha vuelto con fuerza. Ha vuelto para quedarse. Tanto, tanto, que entre notas y escenarios seguiré escribiendo mi pequeña historia.

 

Puedes ir viendo los vídeos del concierto en mi canal de YouTube.

¡Feliz semana!

3 Comentarios

  1. Anónimo Anónimo
    10 Agosto, 2015    

    Desde el primer día que lo oí por casualidad buscando por internet….atrapada por completo….no pasa un día sin oírlo o tocar sus canciones en la guitarra….
    Tres conciertos ya…pocos para lo que me gustaría…El último que ví fue en Sevilla (30/07/2015) y me volvió a emocionar. Deseando volver a ir a otro…. Coincido contigo en que la primera escucha del disco me sonaba "rara". Ahora me gusta más y más …Podrá hacerlo mejor para el siguiente disco? Seguro….

    • 10 Agosto, 2015    

      Muchas gracias por el comentario! Tienes toda la razón, este chico hace magia. Un saludo! Espero verte de vuelta por el blog y quizá comentando tras un nombre 😉

    • 11 Agosto, 2015    

      Uuuyyyy!!! No me dí cuenta que marqué anónimo….vaya "caraja"…claro que volveré a tu blog…está estupendo!! Saludos

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