Mi vida de gira

Andrés Suárez y un broche de oro a un viaje salmantino genial

No sé si se puede decir que sea acústico, si hablamos estrictamente de aspectos técnicos, pero el tercer concierto consecutivo (y con consecutivos sold out) que dio Andrés Suárez en la sala Music Factory de Salamanca fue el más íntimo y especial de los tres. Se convirtió, así, en un broche de oro perfecfo para un finde universitario salmantino genial.

Andrés Suárez concierto en Salamanca

Último día salmantino: de frío y reclusión

Amanecí el sábado 12 de marzo algo más tarde que el día, pero tanto como para que no poder aprovechar un rato de la mañana para volver a desayunar en la plaza Mayor de Salamanca. Sin embargo, al salir a la calle, minutos después de las 10 de la mañana, un intenso frío me invadió y pensé que iba a desayunar Peter «al fresco del invierno salmantino» (que, de hecho, creo que lo hizo). Yo entré en uno de los bares y desayuné tan a gusto, mientras decidía que para estar incómoda y pasarlo mal en la calle con ese ambiente invernal, mejor me quedaba en el hotel, que lo tenía hasta las 18h.

Me dio un poco de pena no poder aprovechar al máximo la hermosa ciudad de Salamanca, aunque para el tiempo que estuve, la verdad es que no estuvo nada, pero nada mal todo lo que hice. De todos modos y teniéndola tan cerca, tengo muchas ganas de volver pronto y estoy segura de que lo haré.

Y así pasé la mañana y parte de la tarde, editando vídeos de los conciertos de los días anteriores y escribiendo la crónica del primero. Estaba tan cómoda con mi pijama de Hogwarts que no salí ni para comer (y si Mahoma no va a la montaña…). A las 18h, hice check out, cargué el coche y me fui a la puerta de la sala Music Factory, total, ya no tenía donde resguardarme del frío y así me aseguraba una buena perspectiva desde la que disfrutar del tercer concierto de Andrés Suárez en dicha ciudad universitaria.

Andrés Suárez y su triple sold out en Salamanca

Disfruté del concierto, como el día anterior, con la mejor compañía posible y, además, con mayor libertad de movimientos, así que se puede decir que fue el concierto de los tres que más disfruté, aunque no sólo por eso. A ver, que el del bandón fue tremendo y me encantó, una cosa no quita la otra, pero el último concierto que dio Andrés Suárez en la sala Music Factory, el sábado 12 de marzo, fue muy especial, además de ser el más íntimo de los tres.

Ya te digo, la compañía no pudo ser mejor, pero lo que había sobre el escenario tampoco: Andrés, sus guitarras (qué bonitas las nuevas, ¿eh?), el teclado… todo apuntaba a que sería una noche preciosa y, de hecho, lo fue. Es más, fue el concierto más especial, sobre todo a nivel de repertorio, en el que he estado en toda la gira de Mi Pequeña Historia, obviando los conciertos cuyo repertorio me ha sorprendido por haber pasado varios meses sin ir a ninguno, básicamente.

La primera canción que cantó Andrés, Desde una ventana, ya marcó esto que te digo que iba a ser la noche: un concierto muy diferente y especial. Las siguientes canciones de la noche fueron dos de las imprescindibles en los conciertos de Andrés Suárez: No saben de tiVuelve. Y para continuar con esa noche tan bonita, el gallego nos deleitó con, para mí, una de sus canciones más hermosas: 6 + 4.

Otra grata sorpresa fue la siguiente canción, que tanto me enamoró en el acústico en Santiago de Compostela del pasado diciembre: Volar sin ti. Y es que esa canción que compuso en La Habana hace ya varios años es tan, pero tan hermosa…

 

 

Regresamos de las canciones inéditas (al menos por Andrés), que espero que algún día dejen de serlo, para volver a su más reciente trabajo discográfico, Mi Pequeña Historia, para así disfrutar de Una noche de veranoPequeña historia de MarinaLuz de PregondaVoy a volver a quererte.

Y ya que estábamos tan emocionados y encantados con el espectáculo que estábamos viviendo aquella noche salmantina de sábado, Andrés Suárez se quedó en el piano para volver a sus canciones inéditas e interpretar su preciosa Carta a Nairobi.

Y por si nos creíamos que ya habíamos sido testigos de suficientes magia y hermosura aquella noche, el gallego invitó a Elia Velo a unirse a él en el escenario y como hicieron hace poco más de dos meses en Toledo, en el concierto en dicha ciudad con el bandón, cantaron a dúo Tal vez te acuerdes de mí. La perspectiva que tenía no era demasiado buena para capturar el momento, pero aun así, se ve e intuye lo precioso de aquellos minutos:

 

 

Estaba claro que estábamos viviendo una noche muy especial, no puedo decir que llena de sorpresas, pues toda ella estaba siendo una sorpresa en sí. Lo siguiente que hizo Andrés Suárez fue revolucionar un poco al público con su típico medley de canciones de Extremoduro, con su nueva y flamante semiacústica. Con su también nueva y flamante Gibson se quedó ya hasta el final del concierto, durante el cual pudimos disfrutar de Números cardinalesTe doy media noche (sí, otra vez llegué un pelín tarde a grabarla), Si llueve en Sevilla320 días (o Hace un año).

Entonces, el gallego se metió entre el público con su guitarra y cantó Benijo para cerrar el concierto más especial de toda la gira de Mi Pequeña Historia. La guinda de un pastel estupendo que había durado tres días en una ciudad preciosa y divertida.

Como es costumbre, te dejo un enlace con la lista de reproducción que contiene todos los vídeos que grabé durante el concierto.

 

El viaje a Salamanca creo que ha sido, hasta la fecha, el mejor de mis viajes «conciertiles». Además de disfrutar muchísimo de la ciudad, lo he hecho, con creces, de la música, durante tres días consecutivos y maravillosos. Y, por supuesto, he estado acompañada por la mejor compañía que podría haber tenido. Y es que, como le dije a Andrés, yo viajo sola, pero al final nunca lo estoy. Espero repetir pronto un viaje tan bonito como éste. 🙂

Deja un comentario