Mi vida de gira

Andrés Suárez, Extremadura y el bandón, parte I: Badajoz

Se acabó el verano y, con él, los viajes musicales. De momento. Después de unos días, me siento para escribir sobre mi fin de semana extremeño, uno de los viajes con conciertos más divertidos que he vivido: Andrés Suárez, Badajoz, Cáceres y bandón. Hoy toca el 18 de septiembre en Badajoz.

Andrés Suárez y el bandón en concierto en Badajoz

 

Me cogí el viernes 18 de septiembre de vacaciones en el trabajo para ir con tranquilidad a Badajoz, donde Andrés Suárez y el bandón actuarían esa misma noche en el COC (Centro de Ocio Contemporáneo). Pero, al despertarme a eso de las 10H, me di cuenta de que no tenía la maleta hecha ni las baterías de las (sí, las) cámaras cargadas. Tampoco es que me estresara mucho, ¿eh? Me lo tomé con calma y acabé saliendo de mi casa cerca de las 14H. Con tranquilidad, sí, ¿qué pasa?

 

Como una señora…

No sé si sabes que por un tuit que escribí, debido a un curioso email que me mandaron de NH, la famosa cadena hotelera me regaló 20 puntos (equivalentes a euros), así que decidí tirar la casa por la ventana y alojarme en el NH Gran Hotel Casino Extremadura. Como una señora. Y tanto. Y punto. Yo no sé si fue el efecto tuit o es que siempre son así de atentos, pero no he escuchado las palabras «señora» y «Jiménez» juntas tantas veces en mi vida. ¿Señora? ¿En serio?

Después de tantísima amabilidad y de que me hubieran puesto tantos años de más como veces me llamaron «señora», unos 72, arriba o abajo, me dicen que me han puesto una habitación premium por el mismo precio. Era todo cada vez más surrealista, ¡ni que fuera tuitstar!

Subí a mi habitación. Y vaya habitación. Me costó encontrar el váter. Y ahí estaba yo, tan plácidamente sentada, cuando llaman a la puerta.

—¿Sí?
—¿Señora Jiménez?
—¿Sí?
—Recepción.
—Un momento…

Total, que abro la puerta y veo a un señor con un carrito (sí, el típico carrito) y llevando una bandeja enorme.

—¿Señora Jiménez?
(Y dale).
—Yo no he pedido nada…
(Pero ¿qué iba a pedir, si acababa de subir y no me había dado tiempo ni de ir al baño, por Dios?)
—Es una atención del director, se la dejo en la mesilla.

Al lorito con la atención:

NH Gran Hotel Casino Extremadura La pinta le hace justicia. Estaba buenísimo. No me comí todo y lo que dejé me vino muy bien para mi vuelta del concierto, pero eso es otra historia. Total, que me pongo a buscar un cenicero por toda la habitación y nada… Llamo a recepción:

—Es que esa habitación es de no fumadores. Si quiere, señora Jiménez, le abrimos la ventana.
—No, deje, muchas gracias, ya fumo luego.

Después de ducharme (con albornoz y pantuflas y todo), cambiarme, etc., decidí darme un paseo hasta el COC y conocer un poco el centro de Badajoz. ¿Qué pasa? Que estaba a 2,6KM, con la zona lumbar dolorida por el viaje en coche y con el tiempo pegado a donde la espalda pierde su casto nombre, así que me di media vuelta y decidí pedir un taxi. En la puerta del hotel. Como una señ… reina.

Y llegué. Y acudí al encuentro de S, chica divina que conocí en el Náutico, y su sobrina, Fiorella, de 7 años, a quien ya tenía muchas ganas de conocer y que le arrebató el protagonismo de la noche a Andrés Suárez. Y él encantado de que así fuera. Eran las primeras y únicas de la cola.

Andrés Suárez en BadajozAl poco de saludar a #Luismi y a Marino, que ya andaban por allí, llegó Andrés. Y Fiorella corrió a su encuentro para darle el regalo que le había hecho con mucho cariño. Y a Andrés le encantó. ¡Vaya que sí! De hecho, prometió ponerlo en su mesilla de noche.

Poco a poco, empezó a llegar la gente y Fiore, enseguida, se los ganó a todos. Cantó cada canción de la prueba de sonido. Estaba nerviosa y expectante, esperaba como loca que abrieran la puerta de la sala y que pudiéramos disfrutar del concierto.

Y llegó ese momento. Y vi unos bafles preciosos, colocados justo delante del escenario, a su misma altura. Y Fiore y yo allí plantamos nuestras posaderas.

Teníamos a Andrés no tanto enfrente como arriba, así que el plano era un poco malo, demasiado contrapicado, y si subía la cámara (llevaba el monopié), se la ponía a Suárez en la cara… y no era plan. Vamos, que filmé sólo 5 canciones y media. Aquí tienes todos los vídeos.

Fue otro concierto espectacular con el bandón, porque ¡qué grandes son Marino, #Luismi, Ovidio y Litwin! Voy a destacar los momentos que marcaron la diferencia y que hicieron del de Badajoz, el 18 de septiembre en el COC, un concierto único.

 

Momentos

No fue un momento porque fue constante, pero lo más destacable de la noche fue la encantadora Fiorella cantando todas las canciones. Todos la escuchábamos, pero no todos la veían como la veía yo, cerrando los ojos, gritando las letras, emocionándose con cada canción… viviendo la música.

Fue muy gracioso cuando en Piedras y charcos entró antes de tiempo, cuando después del «Me duele…» de Andrés y el «…la piel» del público, Fiore siguió en el silencio: «de estar…», causando carcajadas y aplausos de todos los asistentes, incluido Andrés Suárez, que pidió un aplauso para ella.

Pero ¿qué leches? Mejor que lo veas, precedido por otro de los momentos de la noche: Marino haciendo la cabra.

 

 

Otro de los momentos inolvidables de la noche fue cuando Andrés casi me asesina. Vale, igual estoy exagerando un poco, pero ¿no dice él que todo el mundo acaba en pelotas en sus conciertos, en los momentos Bon Jovi? La cosa fue así:

Andrés Suárez en BadajozEstaba el gallego tocando Así fue, los músicos estaban observando a los lados del escenario, Marino y Ovidio a nuestra izquierda y Luismi y Andrés Litwin a la derecha. Llega el momento de cantar: y tengo miedo de volverAndrés se desplaza por el reducido escenario para acercarse al ya cercano público, hace un movimiento indescriptible con el brazo y golpea un micrófono (el segundo, el que usa para grabar y jugar y repetir sonidos). El micro o, mejor dicho, el soporte se tambalea ligeramente y yo lo empiezo a ver caer lentamente, y una bola enorme y metálica cada vez más cerca de mi cara. Escuché gritos, pero yo sólo tuve tiempo de estirar mi brazo derecho (con la mano izquierda estaba grabando audio) e interceptarlo (menos mal que no estaba grabando vídeo, porque la leche que me habría llevado habría sido épica). Sólo alcanzaba a sujetar el micro por el cable, no llegaba al soporte, por lo que no tenía mucho control del arma homicida. Por suerte, apareció súper Fran al rescate para dejar todo en su sitio. Fiore siguió cantando y dándolo todo, como si la cosa no fuera con ella. Marino lloraba de la risa y me contagiaba cada vez que le miraba y cruzábamos miradas, no me podía contener.

Andrés Suárez en Badajoz

La gente se reía y aplaudía, después de haber gritado. Yo cantaba y me reía. Andrés dijo: gracias por hacer como si no hubiera pasado nada. Bueno, al menos lo intentamos. Ahora pienso que me habría gustado tener un recuerdo en formato audiovisual. A ver si algún alma caritativa lo grabó y lo sube al yotoobe. Y, escuchando el audio, fue todo mucho más rápido de como yo lo percibí.

Y, por último, me gustaría destacar otro momento de la noche, que seguro Andrés me lo agradece. Los chicos cantaron de verdad en el nara nana nana nara final de Lo malo está en el aire. De verdad de la buena. Es una lástima no tener un vídeo que lo registre, pero esa noche no hubo nada de sofá. Aun así y diga lo que diga Andrés, ganamos las chicas.

 

 

Fiorella: la protagonista de la noche

Al terminar el concierto, Andrés me dio una púa. Otra chica, a la que Andrés también le dio una púa, se la regaló a Fiore. Y yo le dije que no, que ya se la daba yo, que total yo le vería al día siguiente en Cáceres y ya le pediría una entonces. Y todas tan contentas y con púa.

Salimos a la calle y allí estuvimos pasando el rato. Entre comentarios, risas y fotos, siempre pasaba alguien que le decía a Fiore lo bien que había cantado, que se la escuchaba desde atrás, que se las sabía todas, que qué linda es. Claro que sí. #Luismi le dijo: «¡Qué bien has cantado! Muy, muy bien». Hasta su nuevo amigo Carlos le regaló su CD, con la condición de que se aprendiera alguna canción y que fuera a algún concierto suyo, para que subiera a cantar con él. Le puso una dedicatoria larguísima y ella le dio a él un abrazo fortísimo.

Entonces, ya que quedaba poca gente, decidimos ponernos a la cola para saludar a Andrés.

En cuanto llegamos, Andrés le dijo a Fiore que llevaba dos horas esperando para verla, la cogió en brazos y se agachó, empecé a hacerles fotos y Andrés a posar con ella, pero no dejaba de decirle cosas. Y yo, después de tres o cuatro fotos, le dije a Andrés:

—Sí, pero ¡cállate, que sales hablando!

Me miró igual que cuando una de las chicas del Náutico, antes de 6 + 4, le dijo que esperara para cantar hasta que ella preparara la cámara. Vamos, flipando. Pero, después de la anécdota del micro, yo creo que me lo perdonará.

Entonces, Fiore le dijo a Andrés que faltó al cole para ir a verle. Andrés la cogió en brazos y le dijo que cómo es eso, que si le preguntan, que qué va a decir.

—Pues una mentirijilla
—Va a ser mala…

Con Fiorella es una carcajada detrás de otra.

Entonces, le dijo a Andrés que como yo le había dado la púa que él me había dado, que si, por favor, podría él darme una a mí al día siguiente en Cáceres.

—Si tú me dices que yo le dé una púa, yo se la doy. Yo le doy lo que tú quieras.
—Fiore, ¡pídele, pídele! —intervine yo.

En ese momento, Andrés la bajó de sus brazos y le dijo:

—Pues mira lo que te doy yo a ti.

Se sacó una púa del bolsillo y se la dio. Entonces, Fiore extendió su brazo hacia mí con la púa en la mano y me dijo:

Pues ésta te la doy yo a ti.

¿Qué quieres que te diga? Morí de amor. De hecho, creo que todos lo hicimos.

Me impactó ver a una niña tan pequeña encandilada con la música de Andrés, viviéndola tanto. Me emocionaba sólo mirándola, cómo disfrutaba del concierto. Bendito poder el de la música.

 

 

Pero aquí no acaba la cosa… quédate cerca, porque pronto te hablaré del día siguiente, rumbo a Cáceres y otras tantas anécdotas para el perpetuo recuerdo.

Un abrazo.

2 Comentarios

  1. 24 septiembre, 2015    

    lo que comentas del hotel casino nh es verddad son siempre asi encantadores tambien tienes que pensar que es el unico hotel de badajoz de 5 estrellas … y te doy las gracias por relatar el concierto

    • 24 septiembre, 2015    

      Sí, la verdad es que el trato fue excepcional y me llevé una impresión inmejorable, nótese el tono jocoso del post. Además, todavía me queda por relatar la experiencia del día siguiente, desayuno incluido.
      ¡Muchas gracias por pasarte por el blog y comentar!
      Un saludo.

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